Carta de amor para pedir matrimonio: Cásate conmigo

Tamara Sánchez

Carta de amor para pedir matrimonio

Llevas mucho tiempo con tu pareja, vuestra relación ya está totalmente consolidada y has decidido dar un paso más allá. Quieres pedir al amor de tu vida que se case contigo.

Pedir matrimonio es una decisión difícil que no se debe tomar a la ligera. Cuando se pide matrimonio a otra persona es porque ambos compartís un deseo en común: pasar el resto de vuestra vida juntos, o al menos continuar unidos mientras el amor entre los dos permanezca vivo.

Si estás absolutamente convencida de querer reforzar el vínculo y unirte a esa persona en cuerpo y alma para siempre ha llegado el momento de pronunciar esa frase tan cortita, pero tan complicada al mismo tiempo: ‘¿Quieres casarte conmigo?

Hay millones de formas de hacer esta proposición, pero sin duda, lo más importante es que sepas qué palabras exactas utilizar y qué momento escoger para llevarla a cabo. Este instante debe ser mágico, inolvidable y sincero, por eso una buena manera de hacerlo es mediante una carta de amor en la que puedas expresar todos y cada uno de tus sentimientos.

Como nosotras somos unas apasionadas del amor, hemos escrito para ti un ejemplo de carta de amor para pedir matrimonio. Puedes entregar esta carta a tu pareja de una manera original o recitársela en voz alta mientras le das una caja con un precioso anillo. Lo hagas como lo hagas, lo que está claro es que con ella tendrás el ‘sí quiero’ asegurado.

Ejemplo de carta de amor para pedir matrimonio

Cariño,

Desde que te conocí he tenido la certeza de que eres el amor de mi vida. Eres tú esa persona que tanto buscaba y que sin esperarlo encontré. Quiero pasar el resto de mi vida contigo, porque nunca antes nadie había logrado hacerme sentir una de las mujeres más afortunadas del mundo. Jamás he estado tan segura de nada como lo estoy de ti. Lo tengo claro, amor:

No quiero besos de otros labios, ni caricias de otras manos que no sean las tuyas. No quiero otro número de teléfono que me llame para preguntarme qué tal va el día. No quiero un ‘Tú’ y ‘Yo’ por separado, quiero un ‘Nosotros’ en mayúsculas. No quiero regalos caros ni ostentosos, quiero que me sigas sorprendiendo todos los días con cada mínimo detalle. No quiero otras manías. No quiero días grises sin tu sonrisa diciéndome que todo irá bien. No quiero otro hombro donde llorar. No quiero confiar ciegamente en nadie más ni cuidar a ningún otro. No quiero salir de la rutina si eres tú quien está cada día en ella. No quiero guerras en la cama sin ti. No quiero algo simple, quiero algo que consiga que me haga preguntas a mí misma todo el rato, pero que cuando te mire desaparezcan todas las dudas.

Quiero atardeceres contigo en la playa en verano y tardes de manta, sofá y peli en invierno. Quiero dormirme cada noche a tu lado y que seas la primera persona a la que vea nada más despertar. Quiero que nos miremos como el primer día y que nos queramos como si fuera el último. Quiero formar una familia a tu lado, educar juntos a nuestros hijos, ver cómo crece día a día el fruto de nuestro amor. Quiero que seamos capaces de hacer desaparecer el mundo ante los problemas. Quiero hablar cuando sea necesario y compartir el silencio cuando no. Quiero que nos amemos el uno al otro, incluso cuando nos odiemos. Quiero que seas mi presente y mi futuro. Quiero recordarte a diario. Quiero que siempre vayamos en la misma dirección. Quiero tener miedo contigo, hacer cosas que no haría con nadie más porque a tu lado me siento segura. Quiero aprender a quererte cada día un poquito mejor, que no más porque es imposible. Quiero elegirte a ti, siempre. Todos y cada uno de los días de mi vida.

Sí quiero. Te quiero.

¿Quieres casarte conmigo?