Carta de amor para que te recuerde a diario: Haz que piense en ti

Tamara Sánchez

Carta de amor para que te recuerde a diario

No hay nada más bonito y emocionante para una mujer que ese momento en el que empieza a salir con la persona que le gusta. El tiempo va pasando, te va atrayendo cada día un poquito más y llega un punto en el que te resulta imposible sacártelo de la cabeza. Quieres gritárselo a los cuatro vientos, pero entonces tu mente se llena de preguntas: ¿A él le pasará lo mismo? ¿Pensará tanto en mi como pienso yo en él? ¿Cómo puedo hacer que me recuerde a diario?

El principal secreto en una relación consiste en intentar mantener vivo el interés de la otra persona  hasta alcanzar un nivel de conexión que os haga disfrutar de una relación divertida y sana en el tiempo.

Sabemos que a los hombres les cuesta mucho más expresar sus sentimientos, por eso eres tú la que tiene que encargarse de recordarle a tu chico los motivos que hacen que cada día juntos sea especial e inolvidable. De esta forma, crearás una magia entre vosotros que le hará pensar en ti todos y cada uno de los días de la semana. Para ayudarte en esta misión, escribimos por ti esta carta de amor para que te recuerde a diario. Solo tienes que darle tu toque personal y no podrá sacarte de su mente en mucho tiempo.

Ejemplo de carta de amor para que te recuerde a diario

Hola amor,

Una vez más aquí estoy pensándote, sentada frente a la pantalla del móvil, deseando decirte lo mucho que te quiero y lo mucho que me acuerdo de ti a cada instante. Desde que nos conocimos has hecho que cada momento a tu lado sea inolvidable y cada día de la semana me das un motivo para recordarte.

Me gustan los lunes porque tu mensaje de “buenos días” me da fuerzas para empezar con ilusión y buen pie la semana; porque me da igual madrugar si eres tú el que me despierta. Los martes son perfectos por esos abrazos inesperados que me reconfortan, por las cosquillas que siempre te digo que odio que me hagas, pero que en el fondo te pido a gritos.

Los miércoles son los peores. Son días de ausencia, de echarte de menos, de tener unas ganas locas de verte. Menos mal que las canciones que me dedicas y tus llamadas antes de dormir saben perfectamente como reconfortarme.

Me apasionan esos jueves en los que, sin planearlo, me sacas de la rutina con una cena improvisada a la luz de las velas en la que charlamos, reímos, nos besamos. Me encantan esos instantes de paz y tranquilidad en los que me haces tener la certeza de que no querría estar en ningún otro sitio que no fuera a tu lado.

Los viernes son mi día favorito de la semana. No hay nada mejor que las miradas cómplices en el sofá mientras decidimos qué peli toca ver esa noche. Porque sin hablar ambos sabemos lo que queremos, porque tenemos los mismos gustos, nos compenetramos, nos entendemos a la perfección.

Espero ansiosa a que lleguen esos sábados en los que hacemos planes juntos. Los sábados en los que me cuidas y me haces entender que no hay problema que no tenga solución si estoy contigo. Me encantan los sábados de copas, de “nos tomamos la última y a casa”, de terminar entreteniéndonos mucho tiempo más. Los sábados de caricias, de enredarme en tus labios, de perderme en tu boca.

Y los domingos… ¡Los domingos son los mejores! Adoro las resacas peleonas en la cama, las confesiones, el compartir secretos sin tapujos. Me gustan hasta esas discusiones tontas que resolvemos al segundo. Porque no me gusta estar enfadada contigo. Ni a ti tampoco conmigo.

Te pienso cada día.

Piénsame tú también amor.