7 razones por las que ser mujer es más difícil que ser hombre

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Se suelen entender las relaciones entre mujeres y hombres como una guerra de sexos. Sin embargo, las mujeres no queremos más guerras, bastante tenemos que luchar día a día con la sociedad en general como para tener que enfrentarnos también a los hombres. Por si alguien lo dudaba, ser mujer es difícil. Y nos gustaría ver las ganas de batalla que tendrían los hombres si tuvieran que pasar por los mismos inconvenientes que los hombres. Sí, ser mujer es más difícil que ser hombre.

7 razones por las que ser mujer es más difícil que ser hombre

1 Trabajo. Las mujeres seguimos sufriendo la discriminación laboral en cuanto a salarios y promoción. A igual trabajo, aún hay diferencias de sueldo entre mujeres y hombres. Y, por supuesto, los ascensos van en la mayoría de las ocasiones para los hombres.

2 Maternidad. Por mucho que se hable de la responsabilidad familiar compartida, generalmente todo el peso del cuidado y la educación de los hijos recae sobre las mujeres, que deben convertirse en supermujeres para hacer frente a casa, niños, trabajo, marido, amigas, familia...

3 Tacones. Parece una frivolidad, pero los hombres no llevan tacones y las mujeres sí. Las más contestatarias se niegan a sufrir los tacones en su vida diaria pero, ¿cuántas mujeres acuden a una fiesta con un vestido espléndido y en zapato plano?

4 Reloj biológico. Es cierto que el reloj biológica cada vez nos da más tiempo. Pero en un momento u otro, las posibilidades de quedarte embarazada se reducen drásticamente. Si queremos estudiar, desarrollar una profesión, viajar y estar seguras de que nuestra pareja es el amor de nuestra vida, es probable que no lleguemos a tiempo de ser madres.

5 Depilación. La eliminación del vello corporal es un suplicio por el que las mujeres hemos de pasar obligatoriamente. Cierto es que cada vez más hombres se someten a la misma tortura, pero lo hacen obligados por los cánones estéticos, sino por alguna misteriosa razón aún no descubierta.

6 Pelo. Al eliminar todo el vello corporal, el protagonismo recae sobre el cabello. En los últimos tiempos se viene observando una necesidad de llevar cada día un peinado impecable, como si en lugar de ir a la oficina fuésemos a un plató de televisión. Los hombres lo tienen más fácil, especialmente si son calvos.

7 Roles. Siendo realistas, aún estamos muy lejos de la igualdad entre mujeres y hombres. Y las mujeres tenemos que hacer frente cada día, en cada momento y en cada lugar a esos roles que nos llevan imponiendo desde hace milenios. Si eso no resulta agotador, que se pongan los hombres en nuestro lugar.