Comunicar en tu trabajo que eres gay, lesbiana o bisexual: ¿sí o no?

¿Debes o no decir a tus compañeros de trabajo que eres homosexual?

Isma Pérez
Isma Pérez Periodista especializado en LGBT+

Las personas LGBT+ están sometidas a numerosas situaciones de discriminación y prejuicios que afectan a su desarrollo tanto a nivel personal como profesional. Cualquier ámbito al que deben hacer frente se convierte en un escenario en el que interactúan el miedo, la angustia y la tensión ante posibles reacciones negativas de las personas con las que deben relacionarse. 

Este tipo de comportamientos suele variar en función de la persona y los ideales que tenga respecto a la diversidad sexo-genérica. Por lo que no puedes estar en constante alerta por lo que pueda suceder en tu entorno. 

Uno de los espacios en los que este miedo se convierte en el principal protagonista es el ámbito laboral. En él pasamos la mayoría de nuestro tiempo compartiendo vivencias con personas totalmente desconocidas que, con el tiempo, pueden llegar a convertirse en grandes amigos o amigas. 

Existen muchos motivos por los que no debes o debes expresar tu orientación o identidad de género en tu ámbito laboral, pero la decisión recae sobre ti mismo/a. Es una elección totalmente personal y eres tú quién debe valorar si puedes hacerlo con libertad o si, por el contrario, es mejor permanecer en silencio. 

En Diario Femenino te damos algunas claves para que valores si debes comunicar en tu trabajo que eres gay, lesbiana o bisexual o no

¿Debo decir en mi trabajo que soy gay/lesbiana/bisexual?

Seguro que esta pregunta te ha rondado la cabeza en más de una ocasión. Es una incertidumbre constante  a la que se ven sometidas las personas cuya orientación dista de la normativa e impuesta por un sistema que no contempla otras orientaciones más que la heterosexual. 

Es un incordio que la primera cuestión al comenzar un nuevo trabajo o durante tu estancia en él sea esta y no otras como puede ser ¿lo haré bien?, ¿estaré listo/a para el puesto?, o similares. Que la mayor preocupación de una persona LGBT+ sea sobre aspectos íntimos y no profesionales denota lo interiorizado que está el sistema heteronormativo que oprime y discrimina a quienes son considerados ciudadanos de segunda. 

Hay muchos dentro del propio colectivo que consideran que es lo primero que se debe hacer nada más incorporarte a una empresa, pero lo cierto es que depende de la persona y de sus circunstancias

De hecho, se toma como una obligación que debes hacer para evitar malos entendidos o situaciones perjudiciales para tus compañeros y compañeras. Una idea bastante desatinada, ya que lo realmente importante eres tú mismo y no como se puedan sentir los otros respecto a tu orientación, identidad o expresión de género. 

Esta asociación está tan interiorizada que se vuelve en contra de las propias personas haciendo que florezca en ellas un sentimiento de culpa tan típico y común que solo intensifica la sensación de angustia personal e íntima. 

No debes caer presa de este sentimiento ni de esta imposición, no hay una norma escrita en ningún lado que te obligue a informar a tus compañeros y compañeros sobre el género que te atrae o quién eres en realidad. Recuerda que eres tú quien debe decidirlo de manera voluntaria y sin ningún tipo de presión. 

A continuación te ofrecemos los puntos más relevantes que debes tener en consideración antes de decidir si quieres o no comunicar en tu trabajo que eres gay, lesbiana o bisexual

14 claves que debes tener en cuenta antes de contar que eres gay, lesbiana o bisexual

1 Al trabajo se va a trabajar

Este es uno de los motivos que nadie suele tener en cuenta y se olvida con mucha facilidad. El trabajo es el medio que te da la posibilidad de ganar dinero y no influye tu orientación personal para ejercerlo mejor o peor.

2 No estás obligado u obligada a informar sobre tu intimidad 

En relación con el motivo anterior, en el trabajo no tienes obligación de informar a tus compañeros y compañeras de tu vida privada. No es necesario que comuniques a viva voz quién eres y lo que te gusta si no estás preparado/a o no te apetece airear tu privacidad.

3 Desconoces la opinión de los/as demás 

A primera vista todo el mundo parece simpático y respetuoso, pero puede que des con alguien que no apruebe o rechace a las personas LGBT+ por motivos que ni esa persona sepa. Te recomendamos que antes de tomar la decisión analices bien a las personas que te rodean y descubras la opinión que tiene respecto al tema.

4 Puede traerte consecuencias negativas

Desgraciadamente hay personas que no lo respetan ni lo toleran y puede que tu situación laboral empeore si lo comunicas a quien no debes. Las personas pueden cambiar su actitud contigo e incluso puedes llegar a enfrentarse a desprecios de parte de los que tienes al lado.

5 Puede suponer un motivo de discriminación

El colectivo LGBT+ es uno de los más vulnerados y menospreciados en cuanto al ámbito laboral. Se tiende a pensar, erróneamente, que tu orientación o identidad de género determinan tus conocimientos y experiencia profesional. 

En muchas ocasiones este se convierte en uno de los factores de discriminación. Puede afectar al trato que recibes, las condiciones laborales que tienes o incluso situaciones como el aislamiento.

6 Puede suponer un motivo de despido

Por muy raro e imposible que parezca, hay casos en los que las personas LGBT+ han sido despedidas de sus trabajos por esta razón. De hecho, lo suelen encubrir con otro tipo de motivos para evitar repercusiones judiciales.

7 Puede traerte consecuencias negativas a nivel personal 

En caso de que lo hagas y las reacciones no sean tan positivas como esperabas, puede suponer que te traiga una situación personal de ansiedad o estrés que no seas capaz de gestionar. Por ello, te recomendamos que, en caso de querer hacerlo, estés preparado/a y busques el momento en el que tu estabilidad emocional y mental sea lo bastante fuerte.

8 Evita situaciones innecesarias

Tras comunicarlo puede que te sientas el centro de todas las miradas o, incluso, que te lleguen a hacer preguntas incómodas. Debes saber gestionar esto y fortalecerte para evitar que estas situaciones te perjudiquen. 

Asimismo, ten la suficiente fortaleza para eliminar este tipo de comportamientos y no consientas que nadie te haga sentir mal con sus cuestiones impertinentes ni con sus comentarios homófobos.

9 Hazlo de forma natural

Si decides hacerlo y has comprobado que no va a suponer un riesgo para tu estabilidad no caigas en el error de comunicarlo de manera forzada y poco natural empleando expresiones como "mi pareja" o decírselo a alguien como si estuvieras desvelando un secreto de estado.

Muéstrate natural y seguro de ti mismo/a, comenta la situación como haces en tu entorno más íntimo y no tengas miedo a mostrarte tal y como eres. 

10 No determina tu profesionalidad ni tu labor

Tu orientación no determina tu valía ni influye en la manera en la que tú desempeñas tu labor. Aun así, hay quienes consideran que las personas LGBT+ son menos profesionales y tienen menos capacidades para el desempeño de una labor por el hecho de serlo.

11 No influye en el trabajo de los demás

Si tu orientación no interviene en la manera en la que trabajas imagínate en la de tus compañeros. Hay gente que el hecho de compartir espacio con una persona LGBT+ les supone un problema, pero recuerda que es asunto suyo y no tuyo.

12 Ganar confianza

Una de las cosas buenas que tiene decirlo y que no surja ningún tipo de conflicto es el aumento de la confianza en ti mismo/a. En este caso consigues estar tranquilo/a y te muestras tal y como eres sin miedo a las repercusiones.

13 Sentirte empoderado/a

El empoderamiento es uno de los principales aspectos positivos que puede traer comunicarlo en tu trabajo. Sea cual sea la reacción, hacer la confesión y sentirte libre de expresarte como quieras puede hacer que te sientas empoderado/a y que nada ni nadie sea capaz de afectarte.

14 Destacar y demostrar tu valía 

Si lo comunicas puedes conseguir demostrar a quienes no creen en ti o ponen en duda tu valía como profesional que tu orientación no determina tu forma de trabajar. Además, pones en evidencia los prejuicios y consigues erradicar los estigmas que rodean al colectivo. 

Al igual que puede traerte una serie de consecuencias negativas puede traerte otras positivas. Puede suponer que sufras un despido y te veas en situación de desempleo, pero también puede suponerte un crecimiento personal que te haga ganar confianza y empoderamiento. 

Esta decisión solo recae sobre ti mismo/a y por ello en Diario Femenino queremos ayudarte a que conozcas los motivos y las consecuencias que puede tener en tu vida que digas en tu trabajo que eres gay, lesbiana o bisexual. Esperamos que te ayude a tomar la decisión correcta y si necesitas alguna ayuda o más información no dudes en dejarlo en los comentarios. 

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