Las fatales consecuencias de dejarlo todo por amor

Piénsatelo dos veces antes de dejarlo todo por amor

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Dejarlo todo por amor

"Si tú me dices ven, lo dejo todo". Esta frase forma parte de uno de los boleros más conocidos y nos puede parecer el colmo del romanticismo y del amor verdadero. Qué bonito ese amor intenso en el que todo es posible. ¿Por qué no vemos esta frase como peligrosa? Porque dejarlo todo por alguien tiene sus consecuencias y todas son negativas. Claro que en alguna ocasión ha resultado una historia con final feliz pero, ¿merece la pena correr el riesgo?

Dejar a tu gente por amor

Los peligros de dejarlo todo por amor

Supongamos que lo dejas todo, porque tu pareja te ha dicho "ven". Ven a otra ciudad, ven a otro país, ven a otro continente. Y tú vas siguiendo el dictado de tu corazón enamorado. Nadie va a juzgarte por vivir tu historia de amor intensamente. Pero irte y dejarlo todo por amor implica renunciar a muchas cosas de las que más adelante te darás cuenta.

Los amigos y la familia, tu tejido social, ese que hace que te sientas parte de algo, ese que te sujeta en los peores momentos y con el que compartes tus momentos más felices. Es cierto que las nuevas tecnologías hacen milagros para mantener el contacto en la distancia, pero no vas a poder sentarte en el sofá de tu amiga a ver una peli, ni vas a poder quedar con tu hermana para tomar un café. Estarás a solas con tu pareja; y con el entorno de tu pareja.

Dejar tu trabajo por amor

Todo lo que arriesgas por amor

Puede que tu trabajo actual no te motive mucho y entonces piensas que no es una gran pérdida. Ni siquiera te resulta un sacrificio o una renuncia no volver a pisar jamás tu centro de trabajo. Pero, ¿qué posibilidades tienes de encontrar un trabajo allí donde vas? O tal vez piensas vivir de tu pareja porque gana suficiente para los dos.

Cuidado con renunciar a tu independencia económica, por más lógico que te parezca que una pareja también comparte los recursos económicos. La dependencia económica te coloca inevitablemente en una situación de desigualdad en la relación que puede llegar a ser muy peligrosa.

Dejar tu independencia por amor

No renuncies a tu independencia en pareja

La independencia no es solo económica, también es personal. Tú te vas, porque tu pareja te ha dicho "ven". Tú le seguirías al fin del mundo, de tanto como le quieres. Y, efectivamente, ahí estás tú en el fin del mundo, con tu pareja en su propio entorno y tú habiendo saltado de tu zona de confort, pero en un salto sin red.

Si además se trata de otro país, de otra cultura, de otro idioma...¿dónde queda tu independencia? Ahora necesitas a tu pareja para todo, para que te resuelva los trámites burocráticos que implica cualquier cambio de domicilio y es posible que hasta que te hagas con el idioma no puedas ni ir a la compra sin tu novio. Ahora que lo has dejado todo por amor, no te conviertes en una princesa de cuento, sino en una mujer dependiente de su pareja.

Dejar de ser tú misma por amor

No te pierdas a ti misma por amor

Si dejas tu entorno, si dejas a tu gente, si dejas tus lugares preferidos, tus actividades habituales, tu trabajo, tus rutinas...lo dejas todo por amor. Tu actitud es digna de ser el argumento de una película romántica. Lamentablemente la vida no es una película y el amor rara vez se acerca ni un poquito a lo que ocurre en el cine. Al dejarlo todo por amor estás dejando atrás lo más importante que tienes: tú misma.

Empezar de cero es algo mucha gente ha tenido que hacer por elección o por obligación, pero no es algo que se deba hacer por amor. Porque empezar de cero es una oportunidad para vivir más feliz, para hacer todas esas cosas que siempre has querido hacer, para cumplir tus sueños. Pero tus sueños, no los de tu pareja.