La relación con las suegras: cinco maneras de agradarlas

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Por si no tuviéramos bastante con cuidar la relación de pareja, también debemos proporcionarle los cuidados necesarios a la relación con la suegra. Sí, podemos intentar hacer como si la suegra no existiera, pero es un método que no va a funcionar, porque una suegra es omnipotente y omnipresente. Así que lo mejor es llevarse bien con ella. Tenemos cinco maneras de agradar a las suegras y que la relación vaya como la seda.

Cinco trucos para llevarte bien con tu suegra

'Tengamos la fiesta en paz' es el pensamiento que domina la relación con la suegra. Es difícil relacionar los conceptos de fiesta y de paz con la mismísima suegra, pero hay que intentarlo para neutralizar su poder maligno. Tenemos cinco trucos para agradar a la suegra.

1 Fingir. Cualquier presupuesto vital que tengas puede ser modificado con el objetivo de llevarte bien con tu suegra. Esto es, está permitido fingir. Debes fingir que te cae bien con una sonrisa amplia y también debes fingir que sabes perfectamente que no te soporta.

2 Alabar. Alabar su comida, las cortinas o los tapetes de ganchillo que tiene por todas las mesas de su casa forma parte de los mandamientos de las suegras que tienes que cumplir a rajatabla. Recuerda el punto número 1, porque esto es una carrera de fingimientos.

3 Sustitución. La mayoría de la gente piensa que para agradar a su suegra tiene que ir a comer los domingos, pero no es así. No tienes por qué renunciar a tus domingos tirada en el sofá, tan solo tienes que sustituir la visita dominical por una visita sorpresa entre semana, más breve que una comida, y que incluya una taza de café y unas pastitas.

4 Nietos. Aunque no te guste mucho la influencia que tu suegra puede ejercer en tus hijos, si le proporcionas la dosis justa de niños para que pueda ejercer de abuela, tendrás una suegra encantada de la vida. Luego ya te ocuparás de limpiar de la mente de los pequeños cualquier idea que la señora les haya inculcado durante la visita.

5 Regalos. Tener contenta a tu suegra no supone tanto esfuerzo. Solo tienes que llamarla por su cumpleaños, hacerle un regalo lo más caro que te puedas permitir y lo más barroco que encuentres y continuar con el bombardeo de regalos inútiles en cada ocasión festiva. Porque si algo adoran las suegras son los regalos inservibles.