Las parejas que no discuten no son reales

Las discusiones, sin perder el respeto, son necesarias

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Uno de los aspectos más comunes en todas las relaciones de pareja es la discusión. Más fuerte o menos fuerte, más frecuente o menos frecuente, más importante o menos importante, pero siempre hay algo que enfrenta los criterios de dos personas diferentes. Por eso estamos pensando que esas parejas que no discuten no son reales y, si lo son, desde luego no son saludables.

La realidad es que todas las parejas discuten

La realidad es que todas las parejas discuten. Y si no lo hacen, es que tienen un grave problema de comunicación porque es imposible que dos personas diferentes estén de acuerdo en todo y tengan la misma opinión sobre todas las cosas. Intuimos que ahí hay un postureo de pareja aparentemente feliz o, peor, una dependencia el uno del otro que hace perder la perspectiva individual.

Hay que discutir en pareja, lo que no hay que hacer es enfadarse. Y mucho menos, terminar el día enfadados sin haber resuelto el problema. En realidad la discusión en pareja es un debate y los debates siempre son enriquecedores. Por medio de las discusiones se resuelven los problemas de pareja y por medio de las discusiones se conoce mejor al otro.

Cierto es que hay discusiones de alto voltaje donde el respeto desaparece y los gritos no te dejan escuchar al otro, pero eso es porque hay una percepción errónea de lo que es una discusión. La discusión en pareja es diálogo, algo necesario especialmente en la convivencia donde el choque de dos personas con costumbres diferentes se puede resolver a través de una discusión civilizada.