La falta de comunicación y otros problemas terribles de las parejas

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Uno de los problemas más habituales de las relaciones de pareja es la falta de comunicación. Dos personas que se aman no siempre se entienden, no siempre hablan el mismo idioma y no siempre tienen ganas de escuchar. Hablamos de la falta de comunicación y otros problemas terribles de las parejas.

La falta de comunicación en la pareja

Seguramente más de una vez te habrá dado la impresión de que estabas hablando con la pared y no con tu novio. El mito de que los hombres no escuchan tiene, como todos los mitos, un sustrato real que hay que identificar. No es que los hombres no escuchen, sino que no entienden lo que decimos.

Si esto ha sido, es y será así por los siglos de los siglos, el problema de la falta de comunicación se convierte en uno de esos conflictos irresolubles que hay que sortear como buenamente se pueda. Tal vez inventar un lenguaje propio para la pareja sea el mejor intento de solucionar este problema grave que puede acabar con la relación.

Si nos fijamos en esas parejas con química, esas parejas que se entienden con la mirada o con una simple sonrisa, nos daremos cuenta de que el lenguaje gestual es más útil para sostener una unión amorosa que el lenguaje hablado. Prioriza el lenguaje corporal en tu relación y tal vez mejore la comunicación.

Otros problemas terribles de las parejas

Pero no solo hay falta de comunicación en las pareja. También es habitual la falta de empatía, la falta de fidelidad y la falta de un proyecto común, todas ellas faltas que deben subsanarse si se quiere lograr una pareja feliz y estable. Pero insistimos, cuando hablamos de pareja, hablamos de dos. Es cosa de dos rellenar las carencias que pueda haber.

Sin embargo, no siempre ocurre que los dos quieran implicarse en la relación en la misma medida o cuidar la pareja con el mismo empeño. Esto nos lleva a otra falta o carencia habitual, que es la falta de ganas. Sin ganas para que la relación salga bien, no saldrá. Así que mira fijamente a tu chico y plantéale directamente si forma parte de la pareja o es un invitado temporal.