Falsos mitos de la piel perfecta

María José Roldán Prieto

La piel es el órgano más grande el cuerpo humano y no es sólo una simple 'cobertura' en nuestro cuerpo, la piel es el sistema más complejo que puedas imaginar y está compuesto por nervios, glándulas y capas de células que juegan un papel muy importante y complejo en la salud de cualquier persona.

Una piel sana además de protegerte del exterior también producirá sustancias antibacterianas para protegerte de posibles infecciones y además, producirá vitamina D siempre que se exponga al sol. Pero realmente, ¿qué mitos existen sobre la supuesta piel perfecta?

Falsos mitos de la piel perfecta

- Todos los productos del cuidado de la piel que venden en el mercado son seguros. Es cierto que hay productos que son de muy buena calidad y normalmente son revisados antes de estar en el mercado. Pero no todos los ingredientes de los cosméticos están mencionados en la etiqueta y a veces puedes pensar que un producto es bueno gracias al marketing y no al impacto que tiene en tu salud.

- Los productos para el cuidado de la piel no producen cáncer. Desafortunadamente los productos para conseguir ‘una piel perfecta’ pueden provocar cáncer, trastornos hormonales, toxicidad reproductiva y otros problemas de salud a causa de los muchos productos químicos que contienen.

- La piel no absorbe los productos químicos. Esto es falso. Algo que es muy importante que todas las mujeres deben recordar es que lo que se unta en la piel es absorbido por el cuerpo y entra al torrente sanguíneo. Tener cuidado con lo que te untas en el cuerpo es tan importante como tener en cuenta lo que comes.

- Si te bronceas en una cabina de bronceado no tendrás quemaduras de sol. Si tienes un color de piel que no es tu color natural esto significa que tu piel ya ha sido dañada. Una sala de bronceado no te protegerá de las quemaduras del sol y además las cabinas de bronceado también pueden ser perjudiciales para tu piel.

- El acné sólo sale según la alimentación. Aunque es importante lo que comes, en la mayoría de los casos el acné tiene que ver con la genética que tus padres te han heredado.