Melanoma en la piel: qué es y cómo se cura

María José Roldán Prieto

Tipos de melanoma y qué es

Un melanoma es un tipo de cáncer de piel. Comienza en los melanocitos -células que producen el pigmento de melanina que colorea la piel, el cabello y los ojos-. Los melanocitos también forman lunares o manchas que es donde a menudo se desarrolla el melanoma. Si tienes lunares es un factor de riesgo para que aparezca un melanoma, pero es importante recordar que la mayoría de los lunares no se convierten en melanoma, sólo hay que fijarse si alguno de tus lunares empieza a cambiar con el tiempo.

Tipos de melanoma y tratamiento de piel

Hay tres tipos de melanoma: el melanoma cutáneo -es un melanona en la piel y es el más común-, el melanoma de las mucosas -ocurre en cualquier membrana mucosa del cuerpo-, y el melanoma ocular - es una forma rara de melanoma que se produce en el ojo-. A diferencia de otros tipos de cáncer, el melanoma puede verse a menudo en la piel por lo que es más fácil de detectar en sus primeras etapas. Si no se  detecta el melanoma puede propagarse a otros sitios e incluso órganos internos. Una vez que el melanoma se ha extendido a otras partes se conoce como melanoma metastásico y se muy difícil de tratar. En sus últimas etapas, el melanoma se propaga hacia los pulmones, el hígado, los huesos y el cerebro, siendo en este punto un pronóstico muy malo.

Los melanomas pueden estar vinculados a la exposición de los rayos ultravioleta -UV- procedentes de fuentes naturales o artificiales como la luz del sol o las cabinas de rayos, aunque no es la única causa porque también pueden salir melanomas en lugares del cuerpo donde no se ha estado expuesto al sol. La historia familiar, la genética o los factores ambientales también pueden ser algunas causas.

Es importante tener en cuenta que los posibles síntomas del melanoma y otros cánceres de piel pueden variar de una persona a otra pero si sospechas que un lunar de tu piel o una mancha se adapta a las siguientes descripciones tendrás que hablar con tu médico de inmediato para que valore el mejor tratamiento en tu caso. Esta lista sólo es una orientación por lo que no debes tratarla como una orientación médica: un cambio en la piel, una llaga que no se cura, una mancha o lunar que se vuelve dolorosa, que pica o que sangra, una mancha o bulto que se ve brillante, cerosa, lisa o pálida, un bulto rojo firme que sangra que parece ulcerosa o con costra, una mancha plana y roja que es áspera, seca o escamosa.