DIeta de la alcachofa para adelgazar, ¿mito o realidad?

Teresa Guerra

Hay innumerables dietas para adelgazar, y muchas de ellas tienen algo en común: la creencia de que existe un alimento milagroso, cuyas propiedades podemos usar en nuestro beneficio para bajar de peso. La dieta de la alcachofa es una de ellas, quizás la más popular, pero ¿son ciertas estas teorías? ¿pueden las alcachofas ayudarnos a eliminar grasa?

La dieta de la alcachofa se basa en el uso de esta verdura para construir una alimentación baja en grasas y calorías. Las alcachofas se pueden comer cocinadas, por ejemplo a la plancha, pero también de otras formas menos habituales, por ejemplo licuadas o incluso en cápsulas o ampollas (Arkofluido). En esta dieta se combinan estos métodos junto con una alimentación restrictiva que promete resultados rápidos.

Las propiedades de la alcachofa para perder peso

Sin duda la dieta de la alcachofa es un ejemplo de “dieta extrema”, pero cabe preguntarse si pese a su escasez nutricional es posible que dé buenos resultados. Para ello debemos conocer las propiedades de la alcachofa. Se trata de una hortaliza muy rica en fibras y a la vez baja en calorías (sólo 22 por cada 100 gramos), por lo que suena ideal como parte de una dieta para adelgazar.

Las alcachofas contienen otros nutrientes beneficiosos para el organismo, como vitaminas B1 y C (con gran poder antioxidante), hierro, magnesio, calcio y fósforo. También destaca la presencia de inulina, un carbohidrato de absorción lenta que puede ayudar a las personas con diabetes.

Sin embargo, por sí sola no constituye un remedio para adelgazar. Puede ayudar por su efecto diurético y porque genera sensación de saciedad, pero si bien es cierto que ayuda a digerir mejor las grasas no las quema. Para conseguir adelgazar podemos incluir la alcachofa junto con otras verduras para formar una dieta equilibrada y variada, que se debe complementar con el deporte.