Dietas rápidas: ventajas y desventajas de adelgazar en unos días

Teresa Guerra

 Dietas rápidas

Las dietas son uno de los mejores recursos a los que podemos acudir, junto con la práctica regular de deporte, cuando buscamos mejorar nuestra salud y nuestro aspecto. Bajar unos kilos de peso es uno de los objetivos más comunes de la mujer a cualquier edad, y en ocasiones especiales como eventos sociales necesitamos resultados rápidos para lo que acudimos a las llamadas “dietas rápidas”.

Las dietas rápidas tienen ventajas y desventajas que debemos valorar a la hora de elegir un método de adelgazamiento. La mayor parte de estas dietas consiguen una reducción de peso y volumen pero no de grasa, ya que se centran en eliminar el exceso de agua acumulado. Asimismo, una dieta rápida no puede mantenerse a largo plazo, ya que suelen ser muy estrictas e implicar unas grandes restricciones nutricionales.

Características de una dieta rápida y efectiva

Por lo tanto, si nuestro objetivo es lograr una alimentación sana y equilibrada, no debemos recurrir a las dietas rápidas, que deben usarse sólo puntualmente y caso de necesidad, pues todas ellas implican un alto riesgo de efecto rebote.

- Dieta de la manzana: Esta popular dieta tiene una duración de cuatro días. En el primero sólo podemos consumir líquidos y manzana, ya sea en zumo o pieza. En el resto de días e introducen progresivamente las verduras, las proteínas (queso, soja etc) hasta completar todos los grupos alimenticios en pequeñas dosis, con la fruta como principal ingrediente.

- Dieta líquida: La dieta de líquidos tiene como objetivo depurar el organismo, por lo que se consumen alimentos en forma líquida, que no se acumulan en el aparato digestivo y son más fáciles de digerir. Durante cinco días los alimentos se tomarán en forma de zumo, batido, cremas y purés, si bien pueden ser tanto frutas y verduras como proteínas de origen animal.

- Dieta 5-2: durante la semana que se realiza esta dieta se alternan cinco días de comidas libres (aunque evitando los excesos) y dos días de semi ayuno, donde la ingesta diariano debe superar las 500 calorías, ya sea en una única comida o bien repartidas a lo largo del día, para lo que recurriremos a alimentos bajos en calorías pero que nos den sensación de estar saciadas.