Cómo debe ser la dieta de las mujeres con hipotiroidismo

Incluye estos alimentos en tu dieta para controlar la tiroides

Laura D
Laura D Periodista

Seguramente lo sepas o te hayan dado la noticia hace poco: el hipotiroidismo afecta a muchas mujeres y, aunque puede darse a cualquier edad, se hace más común con el embarazo y a partir de los 40 puesto que estamos expuestas a más cambios hormonales.

Si es tu caso es posible que te hayan recomendado evitar algunos alimentos y cuidar tu alimentación con otros, ya que se suele aumentar de peso con facilidad y bajarlo cuesta bastante. Por eso en Diario Femenino te ofrecemos algunos consejos de dieta para mujeres con hipotiroidismo. Te contamos qué tipo de dieta debes seguir y qué alimentos no comer si estás en ese grupo de población afectada.

¿Qué es el hipotiroidismo?

Lo hemos oído mil veces pero ¿sabemos realmente qué es el hipotiroidismo? Pues bien, simplemente es la desestabilización de la glándula tiroidea. Te lo explicamos de forma más sencilla. Esta glándula (situada debajo de la laringe, en el cuello) es la encargada de segregar hormonas que regulan el metabolismo. Cuando se desestabiliza, puede producir cambios en este y, por tanto, subidas y bajadas de preso bruscas.

En el caso del hipotiroidismo se reduce la actividad de la glándula y, como consecuencia, el metabolismo se vuelve lento. Por tanto, se suelen producir subidas de peso.

A las personas que lo sufren suelen ganar peso con facilidad y perderlo les cuesta mucho más. Por eso, es posible que si empiezas a seguir una dieta específica para el hipotiroidismo, las primeras semanas no notes mucho resultado pero lo importante es seguir con ella y no saltársela. Por norma, vencer al metabolismo suele llevar un poco de tiempo, por eso es muy importante ser constante.

¿Cómo debe ser tu dieta?

Para empezar, es importante que nuestra alimentación se base en 5 comidas. ¿Por qué? Para ayudar a que nuestro metabolismo no pare de trabajar (repetiremos esto más veces a lo largo del artículo). Por eso, debemos realizar desayuno, comida y cena, además de un tentempié de media mañana y merienda. A partir de aquí, debes tener en cuenta: 

1 La base de alimentos en la que se debe sustentar nuestra alimentación son los ricos en yodo (se les denominada alimentos hipertiroidales) porque aumentan la actividad de la tiroides.

2 En los desayunos y meriendas incluye avena, frutos secos como los pistachos y las avellanas y frutas como la fresa, la manzana, el mango o los albaricoques.

3 En lo que respecta a primeros platos y platos únicos puedes contar con lentejas, tomates, espinacas, guisantes, habas, brócoli… que se pueden hacer tanto en verano como en invierno, da lugar a una variedad increíbles en la dieta. ¡La excusa de cansarte no te valdrá! 

4 Para los segundos puedes pensar en carne (mejor blanca que roja) y pescado, siempre que la forma de cocción sea a la plancha, al vapor, sazonando con especias (para evitar la sal) y evitando rebozados y fritos.

5 Añade semillas, especias y hierbas siempre que puedas. Son buenos el hinojo, las semillas de calabaza, el sésamo, la albahaca, la canela… 

6 Es importante también que bebas agua (seguro que lo has escuchado muchas veces) porque así (volvemos a repetirnos) ayudarás a acelerar el metabolismo y a quemar grasas.

7 Combina todo esto con un ejercicio diario y regular que, además, reducirá el estrés.

¿Qué alimentos debes evitar?

En general (y como en cualquier dieta equilibrada), la bollería industrial, los azúcares y rebozados son alimentos que debes eliminar de tus comidas diarias. Reduce también (sobre todo en las primeras semanas), los lácteos, quesos grasos, yema de huevo y yogures.

Es importante que evites los alimentos con ácidos cafeico y clorogénico, como el rábano, las coles de Bruselas, la granada, la naranja, la uva, la patata, la lechuga o el espárrago, pues reduce la actividad de la glándula tiroidea.

No mezcles tampoco féculas en la misma comida, es decir: pasta y patata, o arroz y maíz, pan y calabaza… Intenta separarlas y comer, como máximo, una en cada comida. 

Pero ante todo, no olvides que una dieta debe ser personalizada y, para eso, necesitas acudir a un especialista que te ayude de manera individual y, además, realice un seguimiento de tu caso.