Dieta detox para las vegetarianas

Marta Valle

Dieta detox vegetariana

Muchas de las dietas detox que tanta promoción están acumulando en los últimos tiempos se basan en rutinas alimentarias vegetarianas. No hay que olvidar que este tipo de regímenes depurativos pivotan en torno al consumo masivo de frutas y verduras y a una restrictividad bastante patente en el consumo de proteínas, lo que prácticamente elimina per se la carne y el pescado de la ecuación.

De este modo, resulta bastante sencilla la elaboración de un programa detox que sea absolutamente compatible con un modo de vida que se centre en el vegetarianismo.

Cómo llevar a cabo una dieta detox vegetariana

Pero todo no son luces en esta propuesta detox vegetariana pues, precisamente, la propia ausencia de proteínas en una configuración alimentaria como la que se desprende de estas dietas puede causar numerosos perjuicios en la salud de las mujeres, especialmente si éstas se prolongan más de lo necesario. Conviene, dado el caso, consultar previamente con un nutricionista que pueda proporcionarnos una serie de pautas con las que conseguir nuestros objetivos de forma saludable a la par que equilibrada.

Podemos configurar un ejemplo de menú detox vegetariano de la siguiente manera: en el desayuno un zumo de pomelo con hojas de menta y miel, un té verde y una macedonia de frutas frescas; en la media mañana un yogur descremado y un zumo de zanahorias; en la comida un plato de pasta o arroz integral con un ligero toque de aceite de oliva y verduras a la plancha; en la merienda dos galletas integrales y una infusión de cola de caballo; en la cena una crema de espinacas, apio y puerro, una hamburguesa de soja y una infusión de jengibre.

Se trata de una rutina alimentaria detox y vegetariana que no debe prolongarse más allá de cinco días, de lo contrario podemos comenzar a perder masa muscular de forma bastante excesiva, por lo que el efecto rebote tras finalizarla podría ser muy contundente. Es recomendable, además, continuar con una dieta más equilibrada, que contenga un aporte proteínico mayor de cara a conservar los objetivos conseguidos.