7 lecciones de vida que nos enseñan los hermanos

Tener hermanos es un gran regalo de la vida que debemos agradecer

Laura Sánchez

La importancia de los hermanos en la familia

Dicen que la familia es la que te toca, y es cierto porque no la eliges. Y seguro que en la infancia no hubieras elegido a alguno de tus hermanos o hermanas porque te hacían la vida imposible. Hoy, sin embargo, no puedes pasar sin ellos. Estas son algunas lecciones de vida que nos enseñan los hermanos y que queremos agradecer.

1. Los hermanos nos enseñan a compartir

El hijo único tiene todo para él solito. Todas las atenciones, toda la ropa, todos los regalos... En una familia numerosa, sin embargo, hay que compartir. Se comparte todo, desde el postre hasta la habitación, la ropa se hereda de unos a otros, los juguetes son para todos y el cariño de papá y mamá, que saben cómo repartirlo equitativamente.

2. Las personas especiales

Un hermano o una hermana es una persona especial, qué duda cabe. Pero la mejor parte es que es capaz de hacerte sentir a ti que eres especial. La mejor cura para la autoestima, es un hermano que te ve como la persona más maravillosa del mundo.

3. El cuidado mutuo

Los hermanos se cuidan y se protegen a lo largo de toda la vida. Y sin orden de nacimiento. Tal vez en la infancia tus hermanos mayores tengan que apoyarte y cuidarte a ti, que eres el pequeño, pero con el paso de los años, la diferencia de edad deja de importar y te das cuenta de que tus hermanos mayores también necesitan que los cuides.

4. El amor entre hermanos se reparte

El amor repartido sabe mejor. El amor repartido te enseña a no ser egoísta emocionalmente y eso lo llevarás adelante en la vida amando a las personas que te rodean de una forma más sana y menos exclusiva.

Todo lo que te enseñan los hermanos

5. El trabajo en equipo

Si hay varios hermanos en casa es indudable que hay que trabajar en equipo. Las tareas domésticas, las del colegio o cualquier proyecto personal se convierte en un asunto común en el que todos participan. Una gran familia es el mejor taller de aprendizaje para negociar.

6. El perdón

Tus hermanos, como todas las personas, te habrán fallado alguna vez. Y tú habrás fallado a tus hermanos. Salvo excepciones, lo normal es que la capacidad del perdón sea casi un instinto natural entre la familia. Cuando tienes hermanos, aprendes mucho sobre el perdón.

7. La complicidad entre hermanos

En la infancia, en la adolescencia y en la edad adulta. Tener hermanos es tener cómplices a lo largo de tu vida. La soledad no te afecta, porque siempre está la mano de alguno de tus hermanos para recordarte que hay que seguir adelante y que ellos estarán ahí.