Deporte para la depresión y depresión por el deporte

Beatriz Iznaola

El deporte es un método de superación en todas sus facetas. Esto se aprecia desde la infancia hasta la edad adulta. Uno siempre quiere superarse. Además, es una vía de escape para cualquier problema, pues mientras estás practicando deporte no estás pensando en todo lo demás. Así, el deporte puede llegar a ser considerado un antidepresivo, pero también hay gente que se lo toma muy en serio y acaba deprimiéndose por derrotas o fracasos en este ámbito. Vamos a tratar las dos variantes. 

Deprimirse o no gracias al deporte

Hay personas que viven por y para el deporte, de ahí que puedan llegar a deprimirse si el fracaso es continuo o si tienen una lesión que les impide seguir practicándolo. Por eso, es importante que las personas de su entorno le ayuden en casos así, pues no es el deporte un todo en la vida, si no se puede practicar por cualquier motivo hay sustitutivos que pueden ser considerados. Cada uno expulsa la energía de su cuerpo como más le gusta, unos con el deporte, otros pintando, etc. Si el deporte era tu aliciente y ya no puedes practicarlo busca otra manera de sacar toda esa energía, no te rindas. 

Sin embargo, el deporte es, sobre todo, un antidepresivo. Sólo tenemos que hacer la prueba para comprobarlo, cuando estamos mal y salimos a tomar el aire a la terraza parece que nos sentimos algo mejor, ahora imagina que sales a correr y que el aire te llega todavía más. Ahí estás haciendo deporte y despejándote a la vez. Según dicen si nuestro cuerpo está sano también lo estará la mente. Si sufrimos depresión no podemos quedarnos parados, sino todo lo contrario. 

Si estás deprimido no te quedes en casa, sal, corre, juega al fútbol, al baloncesto o cualquiera de los deportes que existen en tu ciudad. Pues otra cosa no habrá, pero deportes hay una larga lista.