Las consecuencias del estrés en tu relación: que tu ansiedad no os pase factura

María Fernández

Cuando estás estresada no te soportas ni a ti misma y lo pagas con quien tienes más cerca: tu pareja. Sientes que el mundo entero está en tu contra, incluido él o ella. No te das cuenta que su única intención suele ser la de tranquilizarnos y hacernos ver que nuestra reacción ha sido exagerada. Las consecuencias del estrés en tu relación de pareja pueden explotarte sin que te des casi ni cuenta. 

El estrés, ya sea causado por el trabajo o por cualquier otra razón, afecta a las relaciones de pareja ya que el estado del que lo padece suele ser psicológicamente muy delicado. Incluso, puede ser la propia relación amorosa la que te está causando tanta angustia. Debido a los síntomas directamente relacionados con el estrés como el agotamiento o la angustia, estás más irascible de lo normal. Otra de las consecuencias de estar estresada es que cualquier pequeño desencuentro es motivo para una pelea injustificada. Tu ansiedad os está pasando factura. 

Como estás casi únicamente centrada en tu problema, que te parece el más duro de todo el universo, te olvidas de que tú puedes no ser la única que ha tenido un mal día. Una relación hay que cuidarla a diario y dejar los negativismos y faltas de confianza fuera.

Cuando estás estresada, tu pareja lo nota

Este clima de tensión puede ser un motivo de distanciamiento a largo plazo. Aunque una buena relación se basa en el amor, cariño y apoyo tanto en los buenos como en los malos momentos, el estrés puede causar tal malestar entre la pareja que puede no tener vuelta atrás. Es importante darse cuenta a tiempo de que tu relación está siendo víctima de tu estrés.

Como consecuencia del estrés, puedes aislarte o, por el contrario, demandar demasiada atención. Al tener menos tiempo para pasar con tu pareja, la comunicación entre ambos se reduce a tus ataques de irritabilidad.

En cualquier caso, no te preocupes porque no estás siendo una mala novia, al menos si le intentas poner solución antes de que sea demasiado tarde. Es muy importante aprender a manejar el estrés para evitar hacer una montaña de un granito de arena. Cada vez que sientas que algo que tu pareja te ha dicho te está empezando a enfadar tienes que recordar que él no es el culpable y que tú estás siendo sometida a mucho estrés.

Respira hondo y piensa que cada segundo con tu novio o novia es un regalo que no vale la pena desperdiciarlo con riñas. No niegues que tienes un problema y que puedes necesitar ayuda profesional para solucionarlo. No tiene nada de malo aceptar buenos consejos si con ello vas a solucionar tu angustia. Una situación solo es estresante si tú la valoras así