Las causas más habituales del estrés

Andrea Collantes

El estrés es la respuesta natural de nuestra necesidad a adaptarnos al entorno en el que nos vemos inmersos y que está en constante cambio, siendo el nivel de adaptación y tolerancia distinto en cada persona.

Como bien sabemos, cada persona es un mundo y por ello, hay determinadas situaciones que pueden generar estrés en una persona mientras que para otra resulten insignificantes.

Cada vez más en la sociedad en la que vivimos, nos enfrentamos a situaciones y presiones en nuestro entorno familiar y especialmente laboral, a las que no somos capaces de enfrentarnos si son demasiado grandes.

Causas más frecuentes de estrés

Según distintos estudios realizados, hay ciertas causas recurrentes en el diagnostico de estrés que se asocian a los distintos acontecimientos de nuestra vida, como son:

El exceso de trabajo

Actualmente, uno de los lugares en los que más tiempo pasamos es en el trabajo. Allí nos enfrentamos a gran cantidad de situaciones que pueden generarnos tensión como la carga laboral, la sociabilización con los compañeros y jefes, los plazos de entrega, las condiciones de trabajo o las distintas necesidades productivas.

Todo ello puede hacer que no tengamos la capacidad de enfrentarnos a ello, creando un sentimiento de frustración que active en exceso nuestros mecanismos de defensa y nuestro carácter se vea afectado.

Nuestros propios pensamientos

En determinadas ocasiones nosotros mismos podemos ser nuestro peor enemigo y es que en la medida en la que somos más exigentes o perfeccionistas con nuestra manera de hacer y ser, nos auto generamos una presión interna que deriva en estrés.

Además, el miedo al fracaso a hora de encarar distintas situaciones importantes puede hacer de nuestros pensamientos la mayor barrera a la hora de enfrentarlos.

El amor y desamor

Es una de causas más frecuentes de estrés ya que, tanto el estar enamorado en pareja y tener miedo extremo a perder a esa persona, como el no estarlo y desear un amor no correspondido o vivir en una relación conflictiva, generan en nosotros grandes inseguridades que al entenderlas y procesarlas como fracasos, nos producen gran cantidad de estrés.

Grandes pérdidas

Vivir situaciones extremadamente tristes y duras o el fallecimiento de un ser querido al que estábamos especialmente unidos, provocan en nuestra vida un cambio trascendental para el cual nunca estamos preparados. El hecho de enfrentarnos a ello y tener que seguir adelante, nos genera un estrés para el cual es más que probable que necesitemos de la ayuda de un profesional para superarlo.

Nuestro entorno

El hecho de estar rodeado de un entorno negativo ya sea laboral o familiar, hace que nuestra luz interior se vaya apagando poco a poco. La negatividad tiene el poder de absorber nuestra energía haciendo que seamos más vulnerables al estrés y a emociones negativas como la tristeza, rabia o inseguridad.

Además, pasar demasiado tiempo en ambientes muy cargados de ruido, incrementa el estrés disminuyendo nuestra capacidad de concentración y productividad.