Ansiedad en adolescentes: los miedos de la pubertad

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Dicen que la adolescencia es una edad difícil. Y aunque en algunos casos se trate de una afirmación cierta, no debemos pasar por alto ciertos comportamientos de los adolescentes que pueden ser indicio de un trastorno de ansiedad más que de un carácter rebelde. Y es que los adolescentes también tienen problemas de ansiedad que vienen determinados por esa transición tan larga entre la niñez y la juventud.

Los miedos de los adolescentes

Los miedos y las preocupaciones de los adolescentes no son tan diferentes de las de los adultos. Los adolescentes tienen miedo al rechazo, al fracaso, al futuro, al amor, a la soledad...pero indudablemente tienen menos recursos para afrontar sus preocupaciones. No podemos olvidar que aún están en periodo de formación. Y al igual que las preocupaciones, los síntomas de ansiedad en los adolescentes también son los mismos que en los adultos.

Se observa una mayor preocupación en los adolescente por las relaciones sociales. Por eso es muy frecuente la ansiedad social o la fobia social, producto de una necesidad de encajar en el grupo, de ser aceptado, respetado y, si es posible admirado. Además, con su personalidad aún en desarrollo, los adolescentes son más sensibles al rechazo, a la vergüenza o al ridículo.

Si en algo se diferencia la ansiedad en los adolescentes de la ansiedad en adultos es en ese tipo de ansiedad que es la fobia escolar. En el caso de la fobia escolar el adolescente siente un miedo irracional a acudir al centro educativo, un miedo que va acompañado de ansiedad anticipatoria y de ansiedad somatizada con las consecuencias académicas y sociales que ello implica.

Los riesgos de la ansiedad en la adolescencia

Siempre insistimos en la necesidad de buscar un tratamiento ante los primeros síntomas de ansiedad. Y en el caso de los adolescentes más. El equilibrio emocional es algo que debe desarrollarse desde la infancia, educando a niños en ambientes que les ofrezcan seguridad, cariño, apoyo y también autonomía. Así llegarán a adolescentes seguros, respetuosos, optimistas y con una buena autoestima.

Entendemos que los niños no vienen con un manual de instrucciones debajo del brazo, pero muchos de los problemas de ansiedad de los adolescentes están generados por crecer en un ambiente negativo, hostil y con escasos refuerzos positivos. Y siempre estamos a tiempo de buscar ayuda profesional. Porque un adolescente con problemas de ansiedad sin tratar se convertirá en un adulto con trastornos emocionales crónicos.

También debemos advertir del riesgo de suicidio en estos adolescentes con trastorno de ansiedad. Por lo que si de un tiempo a esta parte tu hijo se muestra nervioso, agresivo, distraído, apático y preocupado intenta hablar con él. Y en caso de que no tengas acceso a él, no dudes en acudir a un profesional.