Suicidio: siempre hay otra alternativa

Saúl C. Montaño Quintanilla

Cada año un millón de personas se suicida en todo en mundo y más de 20 millones lo intentan sin conseguirlo. El 10 de septiembre se dedica al Día Internacional para la Prevención del Suicidio, ante el alarmante número de muertes que se producen cada día por decisión propia. Si la muerte es un episodio difícil de llevar para los allegados, la muerte por suicidio supone un golpe más fuerte aún por la falta de compresión y por la incertidumbre de si pudo prevenirse en algún momento esa dramática conducta.

Signos de un comportamiento suicida

Las personas que están atravesando una crisis suicida están convencidas de que la muerte es una situación más deseable que la vida. Estas personas, por lo general están atravesando un periodo depresivo y en ocasiones se sientes solas, sin ningún vínculo social.

El dolor que sienten ante su situación actual, que puede ser algo concreto o más general, les resulta tan intenso y tan insoportable que anula su capacidad de buscar recursos para aliviar el dolor o para afrontar el problema. De esta manera, la muerte se les presenta como la única alternativa posible para poner fin a su sufrimiento. Sin embargo, siempre hay otra alternativa. Hay que tener en cuenta, que por muy mal que se presenten las cosas, por mucho que esté durando esa situación de angustia y dolor, en cualquier momento puede cambiar el curso de los acontecimientos.

El objetivo principal que lleva a una persona a un suicidio o a un intento de suicidio no es poner fin a su vida, sino terminar con el dolor y la desesperación. Por lo tanto, habrá que buscar otro camino.

Cómo evitar el suicidio

Conviene deshacer algunos mitos acerca del suicidio porque se trata de una situación que en algunos casos podemos evitar. Es errónea la creencia de que las personas que advierten que se van a suicidar, finalmente no lo hacen. Si conoces a alguien que esté en esa situación, mantente alerta, porque 8 de cada 10 personas que se suicidan lo han advertido claramente a sus allegados. Así pues, el suicidio no es algo imprevisto, como mucha gente piensa, sino que se van produciendo una serie de señales previamente.

Tampoco es cierto que si una persona ha intentando suicidarse lo volverá a intentar siempre. La ayuda médica es imprescindible para poder superar las crisis suicidas, porque no se trata de una convicción permanente. Si esa persona consigue superar la angustia y el dolor, no tendrá deseos de acabar con su vida.

Si tienes a tu alrededor una persona que esté pasando por un momento difícil, depresivo y sintiéndose ahogado y sin salida posible tendrás que estar atenta a las señales que mande. Si atraviesa una crisis suicida es fundamental no ocuparte a solas de esa persona, hay que buscar ayuda profesional inmediatamente y mientras se soluciona la crisis, acompañar en todo momento a esa persona.

La Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio es una organización no gubernamental que cuenta con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud que puede ayudarte en cualquier situación relacionada con el suicidio. No dudes en pedir ayuda para ti, o para lo que te rodean.