Niveles de ansiedad: conoce tu grado de ansiedad

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Acostumbramos a tomar la ansiedad como un mal presente en nuestras vidas, cuando en realidad se trata de un mecanismo necesario. Cuando hablamos de ansiedad, nos referimos a la ansiedad patológica, al trastorno emocional que interfiere en nuestra felicidad. Pero es que la ansiedad tiene varios niveles, que van desde el estado de calma hasta el trastorno emocional.

Estado de calma

Vives feliz, tranquila y relajada. Dispones de las herramientas emocionales necesarias para hacer frente a cualquier problema y no dejas que nada altere tu paz. Eres consciente de la importancia de vivir tranquila y sabes cómo evitar la preocupación excesiva y los agobios.

Ansiedad leve

A veces te pones nerviosa. Acabas el día presionada y con un montón de cosas por resolver. Te mantienes alerta por lo que pueda pasar, pero consigues descansar en el sueño y por la mañana te levantas con toda la energía para afrontar el día. Y es que un poco de ansiedad te mantiene activa y dispuesta.

Ansiedad moderada

Hay días peores. Tienes momentos en los que no puedes más. Te sientes nerviosa, agobiada, pero también sin muchas ganas de seguir adelante. El pesimismo ha hecho acto de presencia y te preocupas por todo. Además, empiezas a notar que el ritmo de tu corazón es irregular, sobre todo en los momentos de más preocupación.

Ansiedad severa

La preocupación ha dado paso a la angustia. Tienes miedo, dudas y de lo único que estás segura es de que no vas a poder. Así que paralizas cualquier iniciativa, cualquier decisión, no puedes concentrarte en nada, porque tus pensamientos están inmersos en un baile de desastres. Los síntomas físicos se hacen evidentes en forma de tensión muscular, dolor de cabeza, nerviosismo, agitación, taquicardia o molestias estomacales.

Crisis de ansiedad

Se acabó. La vida te supera hasta tal punto que tu cabeza va a estallar. Pierdes el control de tus pensamientos, pero también el de tu cuerpo. Las piernas y los brazos se duermen y te encuentras en una situación de irrealidad. Temes volverte loca o, peor aún, temes morir, porque tu organismo no va a poder soportar esa tensión.

Trastorno de ansiedad

Tu ansiedad ha pasado de actuar como un mecanismo de defensa puntual a instalarse en tu vida de forma permanente. Tu organismo percibe un peligro continuo y por eso se mantiene alerta todo el tiempo. A estas alturas la ansiedad ha distorsionado la realidad y eres incapaz de pensar con claridad. Se trata de problema de ansiedad crónico que vas a tener que tratar si no quieres vivir en una permanente agonía. No esperes más y busca el tratamiento más adecuado para librarte de la ansiedad.