Soñar con lápidas: encuentra el lado positivo a tus pesadillas

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Algunos sueños parecen pesadillas de las que extraemos interpretaciones muy negativas. Pero también podemos escarbar un poco más allá en la interpretación de los sueños y darnos cuenta de los significados positivos que también tienen. Es el caso de soñar con lápidas, un sueño de funestos presagios pero con significados muy interesantes. Descubre en nuestro diccionario de sueños los significados de todos los sueños.

Lo que entierras bajo la lápida que sueñas

La mayoría de las personas consideran los sueños con lápidas una auténtica pesadilla. Al despertar, presienten desgracias, accidentes o enfermedades y se pasan todo el día con una angustia difícil de olvidar. No tienes por qué alarmarte si sueñas con lápidas, ya que no todos sus significados son negativos.

Las lápidas en tus sueños vienen a simbolizar aquello que está enterrado o que debes enterrar. Tal vez porque ya hayas logrado dejar atrás el pasado y ahora estás disfrutando plenamente del presente o porque aún te queden cuentas pendientes con tu pasado, las lápidas llegan a tus sueños, como cuando sueñas con un cementerio, para recordarte que hay cosas que es mejor que estén bajo tierra, bien enterradas.

Es cierto que es inevitable cierta sensación funesta a la hora de interpretar este sueño con lápidas. Se trata de un sueño que puede aparecer en épocas convulsas de tu vida, con mucha incertidumbre, con sobrecarga de problemas y cuando crees que la vida te supera y ya no puedes más. En este caso puedes darle la vuelta a ese presagio de que todo llega a su fin y entenderlo como el final de tus preocupaciones.

Tampoco debes asustarte si en tu sueño ves la lápida con tu nombre o con el nombre de alguna persona que quieres. Como ocurre con los sueños con la muerte, no significa que tú o esa persona vayáis a morir, sino que el sueño refleja tu preocupación porque las cosas os salgan bien y no os ocurra nada malo. Se trata tan solo de tu subconsciente demostrándote lo que te preocupas por los tuyos.