Metro, tren, autobús, avión... Cuando el transporte te da dolor de cabeza

Marta Valle

Muchas mujeres no pueden evitar sentir síntomas relacionados con anomalías en la cabeza, ya sea en forma de mareos o de jaquecas, cuando están realizando un viaje a través de un transporte determinado. Aunque no siempre impactan los mismos medios de una manera homogénea, aquellas que sufren esta problemática lo pueden hacer tanto al desplazarse en avión como en barco, en tren, en coche o en autobús. Resulta una situación bastante molesta no solo por la anomalía en sí, sino además por los contratiempos que paralelamente puede inducir en un contexto que normalmente suele ser lúdico.

Causas de los dolores de cabeza en los medios de transporte

Los principales síntomas que suelen aparecer acompañando tanto a los dolores de cabeza como a los mareos que potencialmente podemos sufrir en un medio de transporte son anomalías tales como sudores fríos, palidez, náuseas, vómitos, exceso de salivación, desequilibrio, aturdimiento y bostezos. Sintomatología que resulta importante identificar de cara a poder tratarlos con antelación y, de esta forma, remitir con cierta eficacia las posibles consecuencias negativas sobre la salud de nuestro organismo.

El factor principal que produce tanto este tipo de cefaleas como los mareos durante los viajes es el propio movimiento de los vehículos en los que se viaja. Éste puede provocar que el líquido que reside en el interior del oído humano transmita informaciones imprecisas al cerebro, materializándose como respuesta un dolor de cabeza. Estas anomalías también pueden generarse a través de un proceso de descoordinación entre los órganos encargados de la visión y el cerebro como, por ejemplo, en los casos en los que intentamos leer cuando viajamos en coche, en autobús o en tren.

Este tipo de jaquecas y mareos constituyen una problemática bastante alarmante para muchas mujeres hasta tal punto que, en algunos casos, resulta un impedimento palmario para realizar viaje alguno. Sin embargo, a través de una visita a un profesional médico, es posible obtener, dado el caso, fármacos que puedan solventar la situación parcialmente. Si con ayuda médica no se consigue paliar la situación, existen algunos consejos para hacer más llevaderas estas disfunciones: vigilar las comidas muy abundantes o poco apetecibles, intentar evitar el movimiento, concentrarse en un punto determinado en el interior del vehículo, no leer, descansar adecuadamente, no abrigarse excesivamente o evitar la calefacción muy alta.