5 remedios caseros con pepino

Marta Valle

Remedios caseros con pepino

El pepino es una hortaliza que además de ser esencial en cualquier dieta que se precie, resulta muy beneficiosa para la salud de nuestro organismo. Sus usos son variados, aunque podemos circunscribir sus propiedades en áreas como el cuidado de nuestra piel, la lucha contra el sobrepeso y el correcto funcionamiento del sistema digestivo. Vamos a ver algunos de los remedios caseros más populares que son elaborados mediante la utilización de esta planta herbácea.

Elaborar remedios caseros con pepino

1 Mascarilla casera para rejuvenecer la piel: Para elaborar este remedio casero, hemos de rallar un trozo de pepino (cáscara incluida), agregar un poco de aceite de jojoba y una pequeña cantidad de arcilla blanca hasta que podamos formar una suerte de pasta. Hemos de aplicarla directamente en la cara, dejarla actuar durante unos 8 minutos y retirarla con agua caliente.

2 Buen funcionamiento del sistema digestivo: Ingerir el pepino en forma de zumo es una gran manera de mantener los órganos digestivos en buena forma debido a la gran cantidad de vitaminas que dispone esta hortaliza.

3 Exfoliante natural: Podemos elaborar fácilmente una crema exfoliante casera mediante la combinación de media taza de zumo de pepino con media taza de avena. Tenemos que mezclar ambos ingredientes hasta formar una pasta para después aplicarla, mediante movimientos circulares, en la parte del cuerpo que pretendamos limpiar a fondo.

4 Prevenir enfermedades hepáticas: El pepino crudo combinado con pan integral resulta una alternativa casera bastante efectiva para prevenir no sólo problemas relacionados con el funcionamiento del higado sino también otras patologías como la gota o la artritis.

5 Tratamiento de las manos ásperas y agrietadas: Debajo de la cáscara del pepino podemos encontrar una gran cantidad de sales nutritivas y vitaminas que normalmente se pierden al pelarlo. Podemos aprovechar esta parte de la hortaliza -que normalmente no se come- para tratar la piel seca en las manos, mediante una suave fricción realizada justo antes de acostarnos.