Remedios caseros para los dolores musculares

Marta Valle

Hay que discernir en primer lugar el grado de intensidad con el que nos asalta un dolor muscular, además de la zona corporal donde aparece. Si el impacto de las molestias es leve o moderado, serán problemáticas susceptibles de tratar a través de remedios caseros. En caso contrario, si el dolor es fuerte o se alarga en exceso, deberemos visitar a un médico para que nos prescriba un tratamiento adecuado a nuestras necesidades. Una de las situaciones en las que más lesiones musculares leves se producen es con la práctica de alguna modalidad deportiva, debido al intenso uso y desgaste que se realiza de la musculatura.

Paliar los dolores musculares mediante remedios caseros

En los primeros tres días de una lesión muscular es cuando la inflamación progresa de una forma más patente. Para contrarrestar esta reacción de nuestro organismo podemos utilizar remedios caseros accesibles como la inmersión de la zona afectada en agua fría o la aplicación de una bolsa de hielo en el área a tratar, de forma que podamos forzar una vasoconstricción, adormecer los nervios y reducir en definitiva la inflamación. Si esta problemática se produce durante la celebración de un evento deportivo podemos usar aerosoles de coloruro de etilo para calmar parcialmente el dolor.

Los plátanos también pueden ser grandes aliados a la hora de combatir los efectos en nuestro organismo de los dolores musculares. Esta fruta aumenta los niveles de potasio en nuestro cuerpo, evitando que los músculos se acalambren y endurezcan. Esta acción la podemos potenciar mediante una ingesta adecuada de líquidos, especialmente agua, a lo largo del transcurso del día. De esta manera, nuestro cuerpo se encontrará hidratado de una forma adecuada y, por tanto, menos predispuesto a sufrir lesiones.

Los masajes suponen remedios caseros que también nos van a ayudar a estimular el flujo de la sangre en la zona afectada por el dolor muscular. Para aplicarlos no es necesario contar con la ayuda de un profesional especializado, sino que con nuestras manos podemos frotar suavemente el área dolorida una vez aplicada una bolsa de hielo, tomado un baño con agua tibia o utilizado una compresa con vinagre -muy eficaz para eliminar el ácido láctico del músculo-.