Remedios caseros para los pies hinchados

Marta Valle

Remedios caseros para los pies hinchados

Los pies hinchados suponen una problemática cada vez más extendida entre las mujeres debido al estilo de vida en la sociedad actual que conlleva un sedentarismo excesivo, inmensas acumulaciones de estrés y problemáticas físicas tales como la obesidad. Los factores que pueden impulsar el desarrollo de una anomalía como la descrita engloban los trastornos hormonales que se dan en etapas como la menopausia, el embarazo o la menstruación, los problemas de circulación o, incluso, enfermedades más severas como las hepáticas, las renales o las cardiacas. En un escenario como el descrito, podemos echar mano de una serie de remedios caseros para aliviar la inflamación de los pies.

Combatir los pies hinchados con remedios caseros

La realización constante y frecuente de ejercicio físico va a suponer el remedio casero por antonomasia para combatir una problemática tan extendida como la de los pies hinchados. No es necesario que resulte una actividad excesivamente intensa, puesto que con caminar todos los días unos cuantos kilómetros -mucho mejor si lo hacemos descalzas sobre arena de playa- podremos reactivar la circulación sanguínea en la zona afectada y solventar, por tanto, dicha anomalía. Otros deportes como la natación, el running o el ciclismo, aunque sean practicados de forma moderada, también resultan altamente recomendables.

Una alternativa casera muy efectiva a los tratamientos químicos para aliviar la inflamación en los pies redunda en la utilización de una hierba curativa como la cola de caballo. Se trata de uno de los mejores remedios naturales para eliminar el líquido retenido y, por tanto, acabar con la hinchazón en las extremidades inferiores. Hemos de hervir cuatro cucharadas de la hierba en un litro de agua y dejar reposar durante unos minutos. Para que esta suerte de brebaje haga efecto, debemos ingerir unas cuatro tazas al día.

Uno de los remedios caseros tradicionales más recurrentes para combatir los pies hinchados consiste en llenar un recipiente con agua tibia, añadir un puñado de sal gorda y sumergir los pies durante una media hora. Se puede repetir hasta tres veces al día. Una variante para este truco resulta en agregar al agua con sal un vaso de vinagre blanco.