Cómo evitar dolores de espalda por el uso del ordenador

Marta Valle

La utilización ocasional de un ordenador no tiene por qué significar ningún riesgo extraordinario para la espalda, siempre y cuando la usuaria disponga de una musculatura cuidada y cumpla con las normas de higiene postural aplicables al caso. Sin embargo, todas somos conscientes de que, ya sea a consecuencia de la incorporación masiva de estos dispositivos electrónicos a muchos puestos de trabajo o por el simple ocio -al que se encuentran enormemente ligados-, el uso prolongado del ordenador resulta una pauta cada vez más extendida. Esta situación puede conllevar el desarrollo de dolencias en la zona posterior del cuerpo al incitar tanto la adopción de posturas incorrectas como el sedentarismo.

El uso del ordenador como factor de riesgo en los dolores de espalda

El ordenador se utiliza fundamentalmente en posición sentada, por lo que los discos intervertebrales sufren una mayor carga que en otras posturas. Al mantener constantemente una disposición sedentaria, esta zona del cuerpo puede deformarse o romperse provocando que se generen anomalías como protusiones, fisuras o hernias discales. Una higiene postural incorrecta también puede incrementar las posibilidades de sufrir continuos dolores en la espalda, al tener que soportar una mayor presión en la musculatura que puede derivar en una contractura. Estas dos condiciones llevan inevitablemente al establecimiento de una condición física irregular debido a la falta de actividad y a la producción de un debilitamiento palmario en los músculos de la espalda.

Para evitar estas circunstancias podemos llevar a cabo una serie de pautas con el objetivo de minimizar riesgos para la espalda. La pantalla ha de estar situada a una distancia aproximada de 45 centímetros de nuestra cabeza, frente a los ojos y a su misma altura. El teclado ha de estar bajo, de forma que no sea necesario levantar los hombros y sea posible apoyar los antebrazos sobre la mesa. Tanto las muñecas como los antebrazos han de permanecer rectos y alineados con el teclado con los codos flexionados en un ángulo de 90 grados.

Para una mayor salud de nuestra espalda cuando nos encontramos trabajando con un ordenador, hemos de evitar la realización de giros parciales. En su lugar, el procedimiento correcto pasa por girar todo el cuerpo de forma simultánea. Además, resulta conveniente levantarse y caminar cada 45 minutos aproximadamente.