Rigidez en la espalda: causas y tratamiento

Marta Valle

Rigidez en la espalda

Tanto el dolor muscular como la rigidez en las cervicales y en la espalda pueden estar producidos por una gran cantidad de diferentes causas. Algunas de estas molestias pueden evidenciarse como resultado de factores externos tales como estar involucrados en algún tipo de accidente laboral o automovilístico, y otras ser consecuencia de factores internos como una higiene postural deficiente. Aunque se presente de forma ocasional, la rigidez en la espalda resulta una señal evidente de que el cuerpo está sufriendo un importante desequilibrio a nivel estructural.

Causas de la aparición de rigidez en la espalda

Las molestias y la rigidez en la espalda pueden estar derivadas por el súbito impacto experimentado durante un choque accidental. Los síntomas que se suceden de este hecho pueden abarcar desde dolores musculares leves hasta problemáticas más severas que redunden en molestias punzantes. Una de las lesiones más frecuentes producidas durante choques accidentales es el latigazo cervical, responsable en última instancia de un estado posterior de rigidez en la parte posterior del cuerpo. Por otro lado, el uso excesivo de la musculatura – en alguna actividad deportiva, por ejemplo- puede provocar la pérdida de hasta un cincuenta por ciento de la fuerza habitual en la zona, generando esta desagradable sensación de rigidez.

Una mala higiene postural en diferentes entornos como el hogar, el trabajo o un centro de ocio puede originar el desarrollo de rigidez en las cervicales que derive en dolores frecuentes de espalda. Una mala postura origina tensión añadida en los músculos de la zona dorsal y un exceso de estrés en la columna vertebral que, en el largo plazo, va a crear molestias recurrentes. Esta clase de vicios corporales pueden ser corregidos a través de la realización de ejercicios específicos.

En la mayoría de los casos tratados, los síntomas derivados de la rigidez en la espalda pueden aliviarse con un poco de reposo o a través de la realización de suaves masajes. Sin embargo, si la situación persiste y se extiende en el tiempo, resulta recomendable pedir consejo a un especialista que pueda realizar un examen médico completo y, a la par, valorar si dicha rigidez resulta un síntoma previo al padecimiento de una patología más compleja.