Higiene íntima: cuándo y cómo usar toallitas vaginales

María José Roldán Prieto

A todas las mujeres nos gusta tener la vagina limpia y saludable todo el tiempo, porque en caso de no tener una buena higiene íntima, además del desagradable olor se pueden contraer infecciones y enfermedades. La vagina está diseñada por la naturaleza para que se mantenga limpia con la ayuda de las secreciones que descarga, es decir, con el flujo vaginal. Las toallitas vaginales no son necesarias para la higiene íntima, incluso podrían ser totalmente prescindibles, pero de vez en cuando las mujeres las usan para facilitar su limpieza e higiene íntima.

Higiene íntma y toallitas vaginales

El cuidado diario de la vagina es la única forma para que se mantenga limpia y en buena salud. Para que tu vagina tenga buena salud deberás tener una dieta saludable, hacer ejercicio y tener una buena higiene. Es necesario caminar o correr cada día para ayudar a que el suelo de la pelvis se tonifique y te asegures una buena salud en general.

El flujo vaginal es normal en todas las mujeres y las secreciones claras o blancas son las saludables. Este moco está producido por el cuello de la matriz o cuello uterino y está vinculado con el ciclo menstrual de la mujer. El carácter el flujo que autolimpia la vagina varía a lo largo del mes, pero mientras no tenga un olor o color fuerte todo irá bien.

Las mujeres suelen usar las toallitas vaginales sobre todo para limpiar de forma rápida su vagina cuando están en la oficina o cuando no tienen tiempo para una buena higiene, pero las toallitas no deberán sustituir nunca una buena higiene con agua tibia y jabón que respete el pH de la vagina. El uso abusivo de las toallitas vaginales puede resecar la piel de la vagina y causar irritaciones e incluso molestias.

Las toallitas vaginales tanto si tienen o no tienen perfume –aunque con perfume son peores- pueden interrumpir el equilibrio natural y saludable de tu vagina. Lo único que necesitas para tener tu vagina limpia es lavarla una vez al día con agua y jabón. La vagina suele tener un olor natural y eso no tiene que significar que tengas infección.