Pinchazos en la vagina: causas y remedios

Debe de ser el ginecólogo el que prescriba el tratamiento más adecuado

Eugenia Carré

Pinchazos en la vagina y sus causas

Las molestias en la vagina, tales como los pinchazos, picazón, llagas o manchas, puede ser síntomas de haber contraido una enfermedad. Entre las Enfermedades de Transmisión Sexual más comunes nos encontramos con los hongos vaginales, más concretamente el virus del herpes simple

Por qué tengo pinchazos en la vagina

Seguramente, si es debido a un contagio, éste se haya producido por haber mantenido relaciones sexuales de riesgo. O por haber compartido fluidos con alguien que esté infectado. Por eso es muy importante utilizar los métodos adecuados para evitar el contagio. Este tipo de herpes tiene diversas cepas que causan distintas infecciones. El herpes labial y el herpes genital son los más comunes. Las mujeres contagiadas por este último sufren picazón y pinchazos fuertes en el interior de la vagina.

Otra de las posibles causas de los pinchazos en la vagina es haber contraído el llamado piojo púbico que se alberga en las zonas con pelo de la vagina. Los síntomas son parecidos a los del herpes simple, picazón y pinchazos en el interior de la vagina, pero nos libraremos de ellos más fácilmente, con cremas o champús específicos. 

Pinchazos en la vagina durante el embarazo

En el caso de las mujeres embarazadas que se hayan contagiado mientras estaban en periodo de gestación deben consultar con el médico ya que puede ser peligroso pues el feto puede verse infectado por el virus.

¿Hay cura para los pinchazos en la vagina?

Una vez nos hayamos contagiado por el virus del herpes simple no existe una cura definitiva, por lo que será el ginecologo el que nos prescriba el tratamiento más adecuado para cada caso. Existen innumerables medicamentos que nos pueden ayudar a sobrellevar esos incomodos síntomas. 

Una vez terminado el tratamiento y nuestros picores y pinchazos hayan desaparecido, tenemos que ser conscientes de que seguimos siendo portadoras del virus aunque el brote haya sido controlado. 

Hay estados que pueden ser determinantes para potenciar un brote del herpes del que somos portadoras. La mala alimentación, el estrés, los estados depresivos, la falta de ejercicio o incluso la tela de nuestra ropa interior. Pero como a cada uno le afecta de una forma diferente, es preferible ir tomando nota de cuales son los estados que nos pueden desencadenar un brote, para así poder evitarlo en el futuro.