Los efectos de la cafeína sobre el insomnio

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

El café tiene innumerables beneficios para nuestro organismo. La cafeína es una sustancia estimulante que vigoriza, promueve la creatividad y favorece la concentración. Está claro que no queremos demonizar al café. Pero cuando aparecen los problemas de insomnio, ese aliado que nos da vitalidad, se puede convertir en nuestro peor enemigo. Descubre cómo afecta el café a tu insomnio.

El café como enemigo del sueño

Si estás pasando por una época que duermes mal, que no descansas por la noche o que te cuesta conciliar el sueño, incluso aunque no se trate un problema de insomnio crónico, la primera recomendación es reducir el consumo de café. O más bien, reducir la ingesta de cafeína. Si además eres de las que no se imagina empezar el día sin su taza de café, no te preocupes, porque el insomnio no necesita que huyas del café, solo que reduzcas su consumo.

No es buena idea introducir en el organismo una sustancia estimulante como es la cafeína, si lo que pretendes es dormir a pierna suelta toda la noche. Y si la noche anterior has dormido fatal, lo más probable es que necesites unos cuantos cafés para despejarte. La idea es que te beneficies de los efectos de la cafeína por la mañana; no necesitas que nada te estimule al caer la tarde, porque el objetivo es reducir la actividad a medida que avanza el día.

Al margen de la cuestión sobre la adicción a la cafeína y descartando algunas enfermedades como la hipertensión o la ansiedad, no es necesario desterrar el café de tu vida, incluso si sufres de insomnio. Basta con no tomar cafeína por la tarde. La hora concreta en la que debes dejar de tomar café, lógicamente depende de cómo asimile tu organismo la cafeína y es algo que deberás ir comprobando por ti misma.

La cafeína que no está en el café

Muchas personas dejan el café cuando aparecen los primeros problemas de insomnio y comprueban que su situación no mejora a pesar de haber eliminado la cafeína. Eso es porque en realidad, no han eliminado la cafeína, sino que han sustituido la cafeína del café por la cafeína de otras bebidas y alimentos.

En efecto, la cafeína no solo se encuentra en el café. El también tiene una gran cantidad de teína, que en realidad es la misma sustancia estimulante que la cafeína. Lo mismo ocurre con el mate, con el cacao o con el guaraná, por ejemplo, y con la mayoría de los refrescos aunque no sean de cola.

Una de las curiosidades sobre la cafeína es que también se encuentra, en menor medida, en el café descafeinado, por lo que lo ideal es que sustituyas tu descafeinado de antes de dormir por una infusión relajante. La mala noticia es que esa cafeína que a veces se esconde en otras bebidas se encuentra también en un alimento que nos encanta. Y es que el chocolate también contiene cafeína.