Tipos de insomnio: todas las variantes de no dormir bien

Laura Sánchez
Laura Sánchez Especialista en interpretación de sueños

No es solo que necesitemos dormir, es que además necesitamos dormir bien para asegurarnos una buena calidad de vida. Por eso los problemas del sueño son tan importantes y por eso debemos buscar un tratamiento cuanto antes. Pero para vencer a los enemigos del sueño, debemos conocer primero a qué nos enfrentamos. Porque el insomnio se presenta de diferentes formas, establecemos los tipos de insomnio que podemos sufrir.

Clasificar el insomnio

No deja de ser difícil establecer una tipología del insomnio. El insomnio consiste en una reducción del tiempo y calidad del sueño que puede ser motivada por causas muy diferentes, desde una enfermedad hasta una ruptura sentimental, pasando por cualquier situación estresante como problemas económicos, laborales o familiares.

Evidentemente no es lo mismo no poder dormir porque los vecinos se pasan la noche discutiendo a gritos, que despertarte porque tu pareja ha tenido una pesadilla, que ser incapaz de conciliar el sueño porque las preocupaciones no te dan un respiro ni cuando te metes en la cama. Pero en cualquier caso, el resultado de ese insomnio es el mismo: el agotamiento físico y mental.

En nuestro intento por superar el insomnio hemos querido delimitar los tipos de insomnio, aunque las clasificaciones son muy variados. Hay quien establece tres tipos de insomnio dependiendo de la cantidad del sueño. Es decir, el insomnio inicial, es cuando tardamos mucho tiempo en dormirnos; el insomnio intermedio, cuando nos despertamos frecuentemente durante la noche; y el insomnio terminal, cuando nos despertamos mucho antes de lo que deberíamos y somos incapaces de dormirnos de nuevo.

Tipos de insomnio según la duración del problema

También podemos clasificar el insomnio en función de la duración del problema. Así, el insomnio transitorio es cuando no podemos dormir ocasionalmente. Es decir, por algún motivo no pegamos ojo en toda la noche, pero al día siguiente podemos dormir bien. Por su parte, el insomnio agudo es cuando no podemos dormir durante un par de semanas, pero luego volvemos a nuestro ciclo de sueño habitual. Y el insomnio crónico es cuando los problemas de sueño se presentan cada noche desde hace, al menos, tres semanas.

Por lo tanto, para saber cuál es tipo de insomnio que tenemos, si es grave o hay riesgo de que se convierta en crónico, lo mejor es llevar una agenda donde anotemos las incidencias de cada noche, si nos hemos despertado varias veces, desde cuándo nos resulta muy difícil quedarnos dormidas o si nos despertamos con la sensación de no haber descansado nada.

En cualquier caso, el insomnio tiene muchas posibilidades de tratamiento que debemos decidir junto con un profesional médico en función de sus posibles causas, de su tipo y de su duración. Lo importante es identificar primero el problema para luego buscar la solución más adecuada.

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