Higiene vaginal antes y después de la regla

Recomendaciones para lavar correctamente tus partes íntimas en la menstruación

Rosa Torres

Cómo lavar las partes íntimas en la menstruación

Tener una correcta higiene íntima antes y después de la regla es muy importante para evitar contraer algún tipo de infección no deseada. Eso sí, para prevenir la alteración del ph vaginal, no se debe abusar de la limpieza. Recuerda que la vagina contiene unos ácidos que se 'regeneran' y limpian de forma automática esa zona. No obstante, debes conocer cómo es una adecuada higiene vaginal antes y después de cada menstruación. Hoy en Diario Femenino te lo contamos. 

Higiene vaginal antes de la regla

Para no agredir esta zona tan delicada del cuerpo femenino como es la vagina, has de realizar un lavado diario sin abusos. Lo primero de todo es elegir de forma correcta tu ropa interior. Opta siempre por lencería de algodón, porque deja transpirar y mantiene tu vagina seca y evitas el riesgo de humedades que pueden desencadenar una infección.

Higiene vaginal antes y después de la regla

Antes de la regla, selecciona el método que más se adecue a tus necesidades y con el que te sientas más cómoda (compresa, tampón o copa menstrual). Eso sí, debes cambiar tu protección cada cierto tiempo a lo largo del día.

Lava siempre tus manos antes y depués de ir al baño. Asimismo, limpia tu vagina de delante hacia atrás. El ano contiene bacterias que pueden viajar a tu vagina y provocar una infección que no querrás tener.

Limpieza vaginal después de la regla

Tras la menstruación bebe mucha agua para mantener el flujo sanguíneo y la humedad del cuerpo, además de facilitar la limpieza de la vagina después de la regla. Por otro lado, cambia la protección que recoge tu sangrado vaginal cada cierto tiempo y así evitarás infecciones bacteriales una vez hayan pasado esos días del mes.

Por último, una vez que la regla haya llegado a su fin, higieniza tu zona íntima con jabones suaves y agua tibia. El objetivo principal es eliminar los posibles restos y el olor que haya quedado de la menstruación. Después puedes continuar con tu ritual habitual de lavado vaginal.