Cómo acabar con unos pies demasiado grasos

María José Roldán Prieto

 pies grasosos

Tener los pies grasos o sudorosos puede ser realmente molesto para la persona que lo padece como para los de alrededor si a causa de esto puede crear un mal olor de pies. Tener los pies demasiado grasos puede deberse a diferentes razones aunque una causa común puede ser la falta de higiene, pero existen remedios caseros que pueden ayudarte a conseguir que esto se acabe.

El problema de los pies grasos puede ser primero el sudor (con o sin olor) pero esto hará que puedan multiplicarse las bacterias, algo que sí que provocará el mal olor de pies. El uso de calzado inadecuado también puede afectar gravemente a tener unos pies demasiado grasosos. Los calcetines puede absorber la grasa de los pies pero también los humedece y puede causar olores. Entonces, ¿qué se puede hacer para acabar con unos pies demasiado grasos? ¿Qué remedios existen?

Las soluciones para acabar con los pies demasiado grasos

- Mejora la trasnpiración. Hasta 4 millones de glándulas sudoríparas tenemos en el cuerpo, y una buena parte de ellas se concentran en los pies. Si tus pies no transpiran correctamente empezarán a estar demasiado grasos y malolientes. Busca un calzado adecuado que mejor la transpiración.

- Una buena higiene. La higiene diaria en los pues es fundamental para que puedas acabar con unos pies demasiado grasos. Tendrás que conseguir que la piel de tus pies se mantenga limpia y seca. Para ello tendrás que lavar tus pies diariamente usando jabón y agua y secándolos bien después de la ducha. 

- Limpiador antibacterial. Existen limpiadores antibacteriales en polvos o para poner en agua que van muy bien para los pies demasiado grasos. Te ayudarán a tener los pies limpios y frescos. Si no encuentras ninguna solución en tu farmacia que te guste, siempre puedes recurrir al agua y al vinagre.

- Polvos de talco absorbentes. Como una ayuda extra puedes aplicar un poco de polvos de talco absorbentes en tus pies antes de ponerte calcetines, medias o zapatos. Es una protección añadida contra los problemas de grasa en los pies y también evitará que te huelan excesivamente.