Remedios caseros para los pies fríos

Marta Valle

Remedios caseros para los pies frios

Con la llegada del otoño y del invierno, comienzan a aparecer multitud de patologías y de problemáticas que creíamos olvidadas después de las largas estaciones cálidas. De hecho, una de las anomalías más habituales en esta época del año son los pies fríos, cuestión que puede resultar altamente molesta e, incluso, un síntoma de una enfermedad  mucho más grave. La circulación de la sangre es el vehículo a través del cual nuestro cuerpo regula su temperatura y genera sensación de calor, sin embargo, a veces, la sangre no llega a las extremidades provocando cuadros como el dispuesto. Para solventar parcialmente esta incidencia, podemos echar mano de ciertos remedios caseros.

Aliviar los pies fríos con remedios caseros

La ausencia de ejercicio físico es una de las razones fundamentales por las que los pies fríos suelen estar vinculados directamente con tendencias poco saludables como el sedentarismo. Un remedio casero fundamental si pretendemos eliminar esta problemática de nuestras vidas redunda en la realización de trabajo físico moderado que procure no llegar a la tensión muscular intensa, ya que no suele ayudar a resolver esta anomalía. Opciones como los ejercicios debajo del agua o el tai chi, que disponen un bajo impacto sobre la musculatura, nos van a ayudar a reactivar la circulación sanguínea en la zona y a regular la temperatura en todo el cuerpo.

Aunque las infusiones son opciones a plantearse en cualquier momento del año, tienden a ser más recurrentes en estaciones como el otoño o el invierno, puesto que disponen la virtud de ayudarnos a entrar en calor cuando tenemos mucho frío. Una alternativa casera para evitar que esta baja temperatura corporal afecte a los pies redunda en la realización de una infusión a base de lavanda, tila y manzanilla. Una vez llevada a ebullición y dejada reposar durante unos cinco minutos, podremos proceder a realizar baños en las extremidades inferiores de nuestro cuerpo.

La alimentación es otro pilar básico a través del cual podemos evitar que nuestros pies se encuentren excesivamente fríos. Para ello, resulta adecuado incluir en nuestras rutinas alimentos ricos en calcio, magnesio y vitaminas C, E y K. Por otro lado, productos picantes como el curry, la pimienta o la cayena suponen remedios caseros efectivos para aumentar la frecuencia cardiaca y, por tanto, fomentar el flujo sanguíneo hacia los pies.