Cómo arreglar las durezas de los pies

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Ahora que ya tenemos puesta la mirada en el sol y nos frotamos las manos pensando en las sandalias es cuando nos acordamos de los pies, que han estado olvidados durante todo el invierno. Lucir unos pies bonitos requerirá un plan de urgencia para hidratarlos, eliminar durezas y que aparezcan suaves y sanos.

Cómo solucionar las durezas de los pies

El principal problema al que nos enfrentamos cuando descubrimos nuestros pies tras el invierno es la falta de cuidados que les hemos proporcionado. Las durezas, los pies ásperos y secos y tal vez alguna infección por hongos en las uñas de los pies deben ser solucionados antes de que la primavera se muestre en todo su esplendor.

Para quitar las durezas de los pies vamos a necesitar la piedra pómez, que además de suavizar las zonas más ásperas del pie actúa como un buen exfoliante eliminando las células muertas. Debemos pasar la piedra pómez todos los días durante ese baño de pies obligado de agua con sal. Así nuestros pies no solo estarán suaves sino que estarán sin dolor y descansados.

Las durezas de los pies más resistentes, como puede ser en la zona de los talones requieren medidas de rápida eficacia. Un remedio natural que podemos elaborar nosotras mismas es triturar 5 aspirinas y mezclarlas con agua y limón. Aplicamos la mezcla por las durezas y tapamos los pies durante unos minutos con una toalla caliente. Por último, retiramos la mezcla ayudadas de la piedra pómez y aclaramos bien.

Otro de los trucos que mejor funcionan para las durezas de los pies y también para los pies agrietados es la cebolla. Se trata tan solo de frotar durante un momento todas la durezas con una cebolla partida. Luego aclaramos con abundante agua sin olvidarnos de secarlos bien y de aplicarles una generosa capa de crema hidratante.

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