Trucos que debes conocer para conservar el pan sin que se ponga duro

Tips para guardar el pan según sus ingredientes y su forma

LD

Cuando hablamos de básicos a la hora de comer lo primero que se nos viene a la cabeza es el pan para acompañar los diferentes platos. A pesar de que existe la falsa creencia de que el pan engorda, la realidad es muy diferente ya que aporta muchos de los nutrientes que el organismo necesita. Como ocurre con ciertos alimentos no debemos abusar del pan, pero en una dosis normal es fuente importante y básica de hidratos de carbono, de proteínas y de fibra

Existe una gran cantidad de tipos de pan, pero con casi todos ellos nos ocurre lo mismo: nos da pena ser conscientes de que, como mucho, en un par de días (y no más) debemos consumirlo o sino tendremos que tirarlo porque está duro. No ocurrirá lo mismo en otros casos, como con el tostado o el de molde, ya que durarán más tiempo si lo guardamos en condiciones favorables. 

Para ayudarte en la tarea de guardar este gran aliado en la cocina de la mejor manera posible, hemos recopilado algunos consejos y trucos que debes conocer para conservar el pan sin que se ponga duro dependiendo del tipo y de los ingredientes que lleve. De esta manera, podrás alargar su vida y disfrutar durante un poquito más de tiempo de su sabor y de todo lo que te puede aportar. ¡[email protected]

La conservación de cada tipo de pan que existe

La evolución en la cocina nos ha llevado a descubrir diferentes formas de hacer y de probar el pan. Existen diferentes formas, diferentes ingredientes, diferentes texturas y hasta diferentes complementos que podemos agregarle. Los hay tostados, de semillas, de pipas, de pueblo, con masa madre, de centeno, de espelta... Hay tantos tipos que es normal que no sepas muy bien cuál escoger cuando vas al supermercado o a la panadería. 

Y es que, en cierta medida, deberíamos ir cambiando y probando todos ya que es una buena forma de descubrir qué tipo de harinas te sientan mejor, cuáles te hacen sentir más hinchada y, en definitiva, si existe un pan que toleres mejor que otro. A la hora de enfrentarnos a los diferentes panes que podemos adquirir en la panadería se pueden hacer dos distinciones, lo que resulta clave para saber cómo conservarlo: la forma en la que está horneado y sus ingredientes

Atiende a la forma que tiene el pan para conservarlo

+ Pan tostado

Sin duda este es el pan que más dura. Solo debemos preocuparnos de almacenarlo bien para que no se ponga rancio. Así que la mejor manera de hacerlo es cerrar la bolsa en la que suele venir almacenado con una goma o una pinza. Si esto no es posible porque se nos ha roto podemos meter el pan en una bolsa de bocadillo con cierre hermético o un tupper.

+ Pan de molde

Al igual que con el pan tostado, el pan de molde es necesario guardarlo bien y aislarlo del contacto con el aire y en condiciones secas mejor que húmedas, pues sino podrá salirle moho. Cerrarlo herméticamente es la mejor solución aunque también podemos congelarlo.

+ Pan de barra

El uso de una bolsa de tela o de papel puede ayudar a que no se ponga duro tan fácilmente (el pan se pone duro del contacto con el aire). Si se pone duro será difícil comerlo pero si esta algo reblandecido siempre podemos tostarlo, ¡estará riquísimo! Otra de las opciones perfectas si lo quieres usar para desayunos es congelarlo en trozos. Solo tendrás que sacarlo un rato antes y dejarlo a temperatura ambiente (o descongelarlo y tostarlo con la tostadora) para comerlo como recién comprado.

+ Pan de pueblo

Habrás oído que el pan de pueblo siempre dura más y esto es por dos razones. En primer lugar porque cuanta más superficie de corteza tenga un pan, más rápido se secará, por lo que una barra de pan siempre se conservará peor que una hogaza de pueblo. Por otro lado, un pan de pueblo suele hacerse siempre con ingredientes mucho más naturales que una barra de un supermercado, que suelen estar precocinadas o congeladas. Recuerda: cuanto más natural sea el proceso, más tiempo se conservará

¿Cómo podemos alargar el tiempo de conserva del pan de pueblo? ¡Muy fácil! Puedes hacer exactamente lo mismo que lo que te hemos contado con la barra del pan: trocearla y congelarla, tostarla o guardarla en una bolsa de tela. Si escoges esta última opción y el pan es demasiado grande, es posible que solo tengas que eliminar el trozo que se queda en contacto con el exterior para volver a encontrarte una miga blandita. 

Conservar el pan según sus ingredientes

+ Pan de trigo y/o espelta

La harina de trigo es la más utilizada para la elaboración de cualquier pan. La espelta es una variedad de trigo algo más fácil de digerir, pues contiene más cantidad de fibra y menos de gluten. Por norma general, la mayoría de los panes están elaborados con harina de trigo. De hecho, aunque pueden llevar un cierto porcentaje de otras harinas, suelen contener también cierta parte de este tipo. 

Para conservar el pan de trigo o de espelta ten en cuenta que las condiciones ambientales son básicas. Debes huir de la nevera y de las condiciones de temperatura y de humedad que este electrodoméstico puede aportar. El pan debe encontrarse en un lugar seco y a una temperatura ambiente, sin estar en contacto con el aire. Lo más idóneo es conservarlo en una bolsa de tela y de una pieza. 

Así debes conservar el pan según los ingredientes con los que esté hecho

+ Pan de centeno

El pan de centeno contiene menos gluten, más fibra, es mas rico en minerales que otros y tiene un color y sabor muy característico. Suele ser más oscuro, más compacto y con un cierto toque amargo. Es, además, uno de los panes que más dura pues presenta resistencia a los lugares frescos y puede conservarse en ellos durante más tiempo. Huye de bolsas cerradas y, con el simple hecho de comprarlo en una panadería artesanal, ganarías varios días. 

+ Pan de maíz

La harina de maíz no contiene gluten, por lo que es un pan perfecto para celíacos. Si lo compras recién hecho es importante que no lo dejes en la bolsa de plástico pues se quedará blando. Sácalo solo el tiempo necesario para que se enfríe y luego guárdalo en una panera o bolsa de lino. Otra opción es dejarlo al aire simplemente tapado con un paño de cocina. Si puedes, cuando vayas a comprarlo escoge la pieza o barra más grande que haya de tipo de pan pues, como te hemos contado antes, contará con más miga y menos corteza y lograrás conservarlo mejor y durante más tiempo. 

En este aspecto de la corteza y de la miga, debemos desmentir uno de los mitos más extendidos en la alimentación: la miga de pan no engorda más que la corteza. Debes apartar esa creencia, puesto que la miga contiene una mayor concentración de agua y, por lo tanto, el aporte calórico de esta parte del pan es inferior al de la corteza, que contiene menos agua y más concentración de calorías y nutrientes. Así que, si debemos decir una afirmación al respecto debería ser al revés: la corteza engorda más que la miga

 

Ahora ya solo te queda escoger el tipo de pan que mejor se adapta a tus necesidades, poner en práctica estos consejos y, sobre todo, ¡disfrutar de este riquísimo alimento!