10 motivos por los que odias la Navidad (con toda la razón del mundo)

¿A quién le gusta realmente la Navidad?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

O la amas o la odias, pero la Navidad no deja indiferente a nadie. Para compensar todas esas felicitaciones y el buen rollo impostado que conlleva esta "maravillosa" época del año, queremos revisar los motivos por los que odias la Navidad y, además, con toda la razón del mundo. Estamos contigo. Este año el Grinch de la Navidad seremos todos.

10 razones para odiar la Navidad

Podríamos empezar la letanía de quejas con respecto a las navidades y no terminaríamos nunca. Como interminables te parecen estas fiestas que cada año empiezan un poco antes. ¿Alguna vez has pensado desaparecer el día 23 de diciembre y no volver hasta el 7 de enero? Te sobran los motivos, es cierto.

1 La felicidad (por obligación)

Tal vez sea la principal razón por la que odias la Navidad, por esa felicidad obligada. El buen rollo, el postureo en las redes sociales, los besos a personas que no te importan, los abrazos fingidos y la sonrisa permanente. Que nunca nos falten motivos de alegría, pero por favor, que sean de verdad.

2 La cena de empresa

El día de la cena de empresa tu jefe se viste de ser humano y comienza el espectáculo. Tan campechano, tan de buen rollo con su copa en la mano y la sonrisa en el rostro. No te fíes de tu jefe en la cena de empresa, no te fíes de tus compañeros en la cena de empresa, no te fíes del vino en la cena de empresa y sal de ahí lo antes que puedas.

3 El amigo invisible

Navidad es sinónimo de regalos. Y ya no hablamos del papelón que vas a tener que hacer cuando abras el regalo de tu suegra, sino del engorro del amigo invisible. El amigo invisible es ese invento infernal que parecía buena idea para gastar menos dinero pero que te lleva a noches sin dormir pensando en qué vas a comprarle a tu cuñado o a ese compañero de trabajo que te hace la vida imposible.

4 La cuenta bancaria

Poco más podemos decir que no se haya dicho ya de las lágrimas de sangre que te corren por el rostro cada vez que vas a un cajero durante las navidades.

5 Las resacas

La Navidad es época de excesos. Excesos de sonrisas, de buenas intenciones y de abrazos, pero también de comilonas. Para pasar tanta comida hay que tomarse unos cuantos tragos y, claro, ya tienes una edad.

6 Las ausencias

Nos ponemos serios porque una de las cosas más dolorosas de la Navidad es la ausencia de seres queridos. O esa soledad que sientes cuando por los motivos que sean no puedes vivir una Navidad al uso cerca de tu familia.

7 Los kilos de más

Llegan para quedarse. El buen rollo de la Navidad se va y la ficción desaparece el 7 de enero. Pero para que no pienses que solo ha sido un mal sueño, para que seas consciente de que ha sido real, ahí están esos kilos de más que tendrás que incluir en los propósitos de Año Nuevo.

8 Los propósitos de menos

Hablando de propósitos de Año Nuevo. ¿De verdad vas a volver a hacer otra lista con buenas intenciones cuando no has cumplido ninguna en las últimas décadas? Apuesta por la revolución y este año pasa de hacer listas.

9 Las películas de Navidad

Todo el mundo sabe que es imposible ver la tele en Navidad. Es posible que ni siquiera los niños soporten las películas de Navidad, tarde tras tarde, noche tras noche y año tras año las mismas películas empalagosas y presuntamente divertidas.

10 Los villancicos

Capítulo aparte merecen las canciones navideñas. A la espera de que se considere enfermedad la saturación por villancicos, tendremos que aguantar a los comerciantes de nuestras calles alegrando el barrio y contribuyendo a la contaminación acústica y al deterioro de nuestra salud mental.

¿Y tú? ¿Cuáles son tus razones para odiar la Navidad? Cuéntanoslo en los comentarios y pongámosle un toque de humor a las fiestas :P