Temas de conversación filosóficos para hablar con alguien intelectual

Todo lo que puedes hablar y decirle a una persona intelectual

Laura D
Laura D Periodista

Cuando creemos que ya tenemos todas las tácticas de ligue dominadas, de repente llega alguien y nos desmonta todas las creencias. Cuando pensabas que con guiñar el ojo y sonreír estaba todo hecho, te encuentras con una persona que necesita una conversación intelectual que le suponga un reto.  Y entonces se te rompen todos los esquemas porque, en realidad, te gusta y te atrae la idea de saber más sobre él. 

Tras una breve charla te das cuenta de que esa conversación te apasiona, pero te da miedo no estar a la altura de alguien tan... ¿Filosófico? La gente interesante nos atrae más allá de lo físico, pero muchas veces saber de qué hablar nos puede poner de lo más nerviosas. Por eso, aquí va una lista de temas de conversación filosóficos para hablar con alguien intelectual y crear un diálogo interesante, variado y, sobre todo, en el que no caben discusiones sino argumentos. 

 ¿De qué puedes hablar con una persona intelectual?

A veces puede dar un poco de respeto afrontar este tipo de situaciones, pero lo más importante es estar tranquila y reconocer si un tema se escapa de tus límites de conocimiento. Por ejemplo, puedes decir: "lo siento, yo ahí me pierdo. Si tú controlas cuéntame un poco más..." En este sentido, es esencial no sobreactuar nunca. 

Lo ideal es reconocer que de un ámbito concreto no tienes mucha idea (no se puede saber de todo) que el que te pillen intentando hablar de algo que no sabes. Así que recuerda: sobre todo, debes ser muy natural. Para echarte una mano, en Diario Femenino te proponemos estos temas de conversación sobre los que puedes hablar con una persona intelectual

+ El universo

Si alguna vez te has parado a pensar sobre el universo te habrás dado cuenta de que es un ámbito por estudiar que se nos escapa de las manos. ¿Qué entendemos por universo? ¿Nos damos cuenta de por qué está formado? ¿Crees que conseguiremos conocer todo el universo?

En este ámbito hay cosas que llaman más la atención que otras. Hay a quien, por ejemplo, le encantaría viajar al espacio al menos una vez en la vida. Hay personas que opinan que eso debe ser para profesionales. Otras piensan que si seguimos dejando "basura espacial" nos cargaremos el universo y otro grupo que acabaremos viviendo allí. Si te apasiona el tema, desde luego es uno de los que puede dar para largo y tendido. 

+ ¿Somos los únicos habitantes del universo?

Muy unido al tema anterior está el de creernos que estamos solos en el universo. Quizás tu acompañante piense que sí y que por eso el ser humano es tan excepcional, quizás piense que no pero que nunca lo descubriremos, quizá que lo haremos pero será vida de otra forma a la que siempre nos han pintado en las películas o quizás piense que, entre nosotros, hay ya varios extraterrestres camuflados para aprender cómo vivimos. Es un tema realmente interesante... 

+ La vida y nuestro objetivo en ella

Existimos pero ¿qué es la vida para nosotros? Puede ser un mero camino o puedes pensar que tienes un objetivo en ella y el propio camino se recorre para descubrir cuál es. Si esta conversación da de sí y os abrís para compartir ciertas cosas es posible que acabe siendo muy enriquecedora, conociendo incluso qué objetivos se plantea él en la vida y derivando en otros como los que te vamos a contar a continuación.

+ El destino y lo que nosotros queremos

¿Elegimos lo que nos sucede? ¿Está marcado ya por el destino? ¿Es posible escoger el camino aunque tengamos un destino? La discusión entre si lo que nos sucede es resultado de nuestras elecciones o lo teníamos marcado ya desde nuestro nacimiento siempre ha existido. Esta es una de las conversaciones que podrá derivar en el tema de la religión, del que hablaremos a continuación. 

+ La religión

Sin duda, uno de los temas (como la política) que siempre se deja de lado en los eventos sociales. ¿Por qué? Quizás sea porque, una vez que tenemos una opinión o creencia formada sobre este tema, tendemos a ser algo intolerantes o cabezones con los argumentos de los demás. Un "no me vas a cambiar lo que yo pienso por mucho que me expliques cómo lo vives tú". Así que lo primero y necesario para abordar este tema es cambiar ese chip y estar abierta a escuchar argumentos y razonamientos de todo tipo, como los que tú harías. Esto nos va a ayudar a comprender lo que piensa una persona que es opuesta a nosotros en este punto y, además, quizás nos dé argumentos para seguir incorporando a nuestro discurso.

A la hora de abordar esta conversación, podemos hilarla con uno de los primeros temas que te proponíamos: el universo. Hay quien prefiere no decir que cree en Dios pero sí en las energías y fuerzas que rigen el universo, que nos guían y marcan el camino. Es una creencia al fin y al cabo. Para comenzar puedes preguntar directamente: “Y viendo, por ejemplo, cómo de grande es el universo y lo mucho que se nos escapa… ¿Eso te hace creer en algún tipo de Dios? ¿O al revés?” Haznos caso, la conversación suele ser fluida en estos casos, tanto si estáis de acuerdo como si no. Eso sí, si ves que deriva en una discusión, córtala cuanto antes

+ La muerte

¿Te has planteado alguna vez cómo afrontas la muerte? ¿Te da miedo? ¿Qué experiencias cercanas has tenido? Familiares, amigos, tú… Hablar del final de la vida siempre puede dar un poco de respeto pero, al final, es algo que nos puede mostrar mucho sobre cómo es una persona. Unido a esto podemos plantearnos también qué pensamos que hay más allá. Si creemos en la reencarnación, si pensamos que es posible comunicarnos con el más allá, si somos solo cuerpo o también alma, qué sucede con esta cuando morimos… 

+ La ética

Cuando afrontamos este tema debemos tener cuidado pues nos puede decir mucho sobre una persona. Llegados a este punto quizás te cambie la imagen que tengas de ella pero es importante ponerlo encima de la mesa: hablamos de la ética. Podemos plantear como tema de conversación qué es lo justo y lo injusto para ti, incluso hablar de casos públicos en los que creemos que jueces o público han sido justos o injusto con el caso.

Más allá de esto, podemos plantear hasta qué punto crees que tienes derecho a decidir sobre los demás, dilemas morales o incluso si defenderías la pena de muerte y en qué casos. Podemos hablar también sobre cuál sería la primera medida que tomaríamos si llegáramos al poder y qué cosas implantaríamos y cuáles no.

Estos temas de conversación pueden ayudarnos no solo a charlar durante horas con la persona que tenemos delante sino también a hacernos una idea de cómo es, cómo piensa y cómo actuaría en ciertas situaciones. Pero, ante todo, es importante que no juzgues y seas tolerante. Todos tenemos derecho a tener una opinión y a argumentarla –dentro de los límites de la ética-. Hablar con una persona que piensa igual que tú estará bien pero charlar con la que no piensa igual que tú, te enriquecerá muchísimo.