Temas de conversación para hablar (no solo del tiempo) con los vecinos

¿De qué puedes hablar cuando te los encuentras en el ascensor?

Laura García
Laura García Periodista

Hay situaciones en la vida a las que -queramos o no, nos dé pereza o vergüenza- hay que enfrentarse, como encontrarse y hablar con los vecinos. Simpáticos, enfadados con la vida, cariñosos, risueños, un poquito bordes... Los hay de todos los tipos, tantos que hasta dan argumentos para realizar series de televisión. Pero, te guste o no, vas a tener que convivir con ellos a menos que vivas en una casa aislada de la civilización. 

Una conversación en el rellano, en el portal o mientras se espera al ascensor puede ser algo ameno e incluso puede servirte para enterarte de cosas importantes. Pero también puede convertirse en una verdadera tortura para aquellos a los que no se les da bien sacar temas con desconocidos o no les gusta mucho el trato con ellos. En estos casos, da igual que haga frío, calor o que llueva, siempre se va a recurrir al mismo tema: lo horroroso que es el temporal que estamos sufriendo y lo mucho que deseamos que cambie el tiempo.

El tiempo es un tema muy recurrente porque se trata de una conversación corta y fácil de llevar para cualquier persona ya que dura lo mismo que el trayecto que realiza el ascensor hasta que llega al piso que queremos. Sin embargo, en ocasiones este tema se nos puede quedar un poco corto. ¿Qué podemos hacer si el ascensor tarda más de lo normal, o si está ocupado en ese momento y tienes que hablar más? ¡[email protected]! Nunca está de más tener preparados algunos temas de conversación para hablar no solo del tiempo con los vecinos en alguna de estas situaciones. ¡Toma nota! 

De qué hablar y qué temas sacar con los vecinos 

Te parecerá increíble pero hay muchas cosas sobre las que puedes hablar con ellos. Piensa que ser agradable y llevarte bien con estas personas no te costará mucho y te puede salvar de más de una situación. ¿Ayudarías a un vecino que te cae mal y nunca te saluda si se ha quedado en la calle sin llaves (o sin agua) o te costaría menos si te cae bien y suele parecerte simpático cuando te lo encuentras?

Aunque no lo digas en alto, sabemos que es más probable que te inclines por la segunda opción, ¿verdad? Por eso, como nunca se sabe en qué situación podemos encontrarnos, en Diario Femenino hemos seleccionado algunos temas para mantener una conversación ligera y sutil y, a la vez, alejarte de ese grupo de vecinos antipáticos al que no te quieres sumar. 

+ ¿Conoces su historia?

Este tema te valdrá si conoces la historia de tus vecinos porque les conoces de toda la vida. Si es así sabrás si tienen marido o mujer, si han tenido hijos, si tienen nietos o si están preocupados por una prueba médica. Un buen tema para que ellos hablen y tu escuches (o no, eso ya depende de ti) es preguntarles por su familia, por cómo están, cómo les va todo y qué andan haciendo. Suelen tender a explicarte lo superficial, peor a la vez suficiente para una conversación de ascensor. 

+ ¿Y si no los conoces?

Es posible que acabes de mudarte al edificio y no tengas ni idea de quiénes son los vecinos. ¡No pasa nada! Es hora de ir enterándote de con quién compartes rellano. Es importante parecer y ser discreta en estos momentos para que no te nombren como 'la cotilla del edificio que quiere enterarse de todo' pero sí puedes preguntar a qué se dedican, si llevan mucho tiempo viviendo allí, si el resto de vecinos son tranquilos... Podrás ir conociendo un poco más sobre ellos. Entenderán que quieres saber un poco más sobre la comunidad y, además, si hay algún cotilleo de rellano del que debas enterarte (y preguntas a la persona correcta) ¡seguro que te dará información!

+ Problemas de comunidad

Otro de los temas que puedes utilizar para conversar con tus vecinos son los problemas de la comunidad. Aunque, eso sí, deberás haber tenido alguno (o, por lo menos, tener dudas sobre algo) para preguntar acerca de ello. Por ejemplo: ¿el agua sale con poca presión? ¿Se te fue la luz anoche? Esas típicas cosas que se consultan a los vecinos para ver si te ha sucedido solo a ti o también al resto de pisos.

+ El barrio

Nuestros compañeros de edificio suelen ser un buen medidor de buenas tiendas y servicios del barrio. Eso sí, dando por sentado que tú no lo eres. Imagínate que estás buscando un fisioterapeuta o un profesional específico. En estos casos, sin duda, lo ideal es preguntar a los vecinos ya que no solo te guiarán para saber cuál es el más cercano sino también si tiene buena o mala fama. "¿Sabes de alguna tienda en la que pueda encontrar esta pieza? ¿A qué peluquería puedo ir por el barrio?", por ejemplo. 

+ ¡Cómo está la ciudad!

Si las fiestas de tu ciudad o de tu barrio están cerca o ya han pasado (o tienes cerca algún gran evento por la zona), siempre puedes comentar cómo se ha puesto la ciudad (en el buen sentido o en el malo), cómo has disfrutado de ese concierto tan especial o qué sucia dejaron ayer la calle. Las festividades cercanas a vuestra zona siempre os permitirán contar buenas anécdotas en el ascensor.

+ Fíjate en lo que llevan

De nuevo con discreción puedes fijarte en qué llevan en las manos. Pongamos un ejemplo: ¿lleva carrito de la compra? ¿Bolsa de gimnasio? Bien, pues empieza la conversación por ahí: "¿Vas a la compra? ¿Vas al gimnasio a hacer un poco de deporte?" Sea cual sea la respuesta (aunque suponga un escueto 'sí') seguro que pueden entablar una conversación en la que contestes sobre ti. "Yo voy a..." o bien "vuelvo de...", es muy típico, pero también muy eficaz. 

+ Sus vacaciones

Cercano a puentes o épocas vacacionales como el verano o Navidades no está de más preguntar si se van a algún sitio o se quedan a descansar. Es posible que a algunas personas no les haga mucha gracia contar detalles (por eso de que los vecinos no sepan si están o no) pero si no preguntas por fechas y solo lo haces por los planes que tienen pensados, no pasará nada.

+ Los hobbies

El recurso de hablar un poco sobre ti para dar pie a iniciar una conversación nunca está de más. ¿Te gusta bailar? ¿Vas a hacer yoga? Podrías empezar una conversación con una frase como esta: "Vamos a ver si hacemos un poco de deporte que entre el trabajo y casa no he podido aprovechar estos días". Será una buena forma de empezar una conversación y, además, seguro que los vecinos agradecidos te seguirán la conversación de forma casi inmediata. 

+ Tu móvil, tu aliado

Da igual que te hayan enviado un vídeo de tu sobrina empezando a andar, o que tus amigos hayan pasado un vídeo de sus vacaciones o que te hayan reenviado un último meme en el grupo del trabajo, lo cierto es que cualquier cosa que hayas recibido en el móvil puede darte pie a una conversación. No decimos que se lo enseñes a tu vecino pero sí puedes dejar caer un: "madre mía con los grupos de WhatsApp, en cuanto te descuidas echan humo…" Eso sí, quizás tengas que cambiar un poco el discurso y adaptarlo a la edad de tu acompañante de ascensor: "Últimamente con los móviles no puedes desconectar. Te distraer un poco y te encuentras miles de mensajes". 

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