¡SOS! Ya no quiero a mi pareja pero soy incapaz de dejarle, ¿qué hago?

Qué hacer cuando te cuesta romper con tu pareja aunque falte amor

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Los mayores se quejan de que las parejas de hoy en día se separan rápidamente sin "aguantar" nada. Dejando a un lado el debate sobre si hay algo que "aguantar" en una relación de pareja o no, lo cierto es que las rupturas no ocurren tan a la ligera como muchos ven desde fuera. Hay personas que ya no quieren a su pareja pero son incapaces de dejarle. Nos preguntamos por qué y también qué hacer para resolver esta situación.

¿Ya no quieres a tu pareja?

La situación es delicada, desde luego. Pero piensa que lo más difícil ya lo tienes hecho, que es reconocer que ya no quieres a tu pareja. Seguro que has pasado meses o incluso años preguntándote qué pasa en tu relación, por qué no funciona como esperabas, qué estabas haciendo mal o qué estaba haciendo mal él. Y piensa que hay personas que se quedan para siempre en ese punto de dudas. Tú las has resuelto, al menos sabes que ya no quieres a tu pareja.

Una vez que reconoces que no quieres a tu pareja, que no es la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida, que las incompatibilidades son insalvables o que la relación te hace infeliz, hay que dar el siguiente paso que es romper con tu pareja. Y eso cuesta aún más, ¿verdad? ¿Cómo vas a dejarle después de todo lo que habéis vivido? ¿Es la falta de amor suficiente motivo para romper una relación?

La ruptura se convierte en un paso imposible de dar cuando no hay grandes problemas de pareja como discusiones frecuentes, faltas de respeto, infidelidad o crisis evidente. ¿Es un capricho tuyo? No te sientas culpable por romper una relación por el único motivo de la falta de amor, porque es un motivo de peso.

¿Y los demás?, ¿qué van a pensar? Si parecías una pareja feliz, si no teníais ningún problema. ¿Y cómo se lo van a tomar las familias?, ¿y cómo se va a quedar tu pareja?, ¿y qué vas a hacer después? Todas estas preguntas te impiden llevar a cabo una decisión que en el fondo de tu corazón ya está tomada hace tiempo. Si no quieres a tu pareja, ¿por qué eres incapaz de dejarle?

Razones por las que eres incapaz de dejar a tu pareja

La situación es más habitual de lo que puedas imaginar, así que no te sientas mal por encontrarte en este punto de incapacidad para romper. Tal vez te sirva conocer los motivos por lo que piensas que no puedes dejar a tu pareja.

+ Miedo a la ruptura

Es el motivo más frecuente para frenarte a la hora de dejar a tu pareja. Ya sabes que en una ruptura se sufre, tanto el que toma la decisión como el que no tiene otra opción más que aceptarla. Y, como todos los seres humanos, tienes miedo al sufrimiento al que te va a llevar dejar a tu pareja y empezar de cero.

+ Responsabilidad emocional

Como hablamos de ser tú la que tienes que tomar la decisión, puede que tengas una falta de responsabilidad emocional. ¿Sabes qué es? Puede que te cueste decidirte porque no te atreves a afrontar las consecuencias, porque al ser tú la que decides también eres tú la responsable. Y no quieres jugar ese papel.

+ No ser la mala

¿No preferirías que fuera tu pareja la que decidiera romper? Sin duda sería todo más fácil. Así no serías responsable de la ruptura y tampoco serías la mala. Cuidado con este aspecto, no vayas a forzar la ruptura a base de infidelidades o comportamientos inaceptables porque eso es juego sucio.

+ Miedo al futuro

Hay que ser honestas. Una cosa es que tengas muy claro que no quieres a tu pareja y otra cosa es que no te aterre la visión de un futuro sin él. Por un lado sabes que no es la persona con la que quieres pasar tu vida, pero por otro lado ya estás acostumbrada a tu pareja. ¿Qué hay después de una ruptura?, ¿cómo será tu futuro?

+ Sin daños

No solo se trata de ti, eso es cierto. Que ya no ames a tu pareja en el sentido romántico no quiere decir que no le quieras o que no le tengas aprecio. Y no quieres hacerle sufrir. Y si rompes con él, va a sufrir. ¿Es eso lo que te está frenando? Piensa a la larga, en que los dos seréis más felices si no vivís en un teatrillo de amor.

+ La soledad

Uno de los mayores frenos cuando quieres poner fin a una relación es el miedo a la soledad. Hay personas que no saben estar sin pareja para las que la soltería es una especie de castigo o de fallo vital. Si es tu caso, habla con alguna amiga soltera para que compruebes que el amor que de verdad importa es el que sientes hacia ti misma.

+ ¿Y si se resuelve solo?

Tal vez esperas que la cosa se caiga por su propio peso, que la situación se resuelva sola, pero no va a ocurrir. ¿Crees que un día te vas a despertar sintiéndote enamorada otra vez de tu pareja?, ¿o que tu pareja un día se va a marchar a por tabaco y no volverá? No, una ruptura no se produce por sí sola.

+ Dependencia

Tal vez no te atreves a romper con tu pareja porque tenéis una relación de dependencia. Puede tratarse de dependencia emocional, que nada tiene que ver con el amor o de dependencia material, pero ambas crean un vínculo en la pareja que es casi indestructible. Eso sí, que sea indestructible no quiere decir que sea saludable.

Consejos para saber cómo dejar a tu pareja

Puede que te reconozcas en uno de estos motivos o en varios, pero lo importante es que definas cuanto antes tu situación. Y para eso hay que cambiar también tu forma de hablar o de pensar. Tienes que dejártelo claro a ti misma: ¿no puedes o no quieres dejar a tu pareja? Claro que puedes.

Pero para poder romper con tu pareja antes tienes que afrontar y aceptar la realidad sin juzgarte a ti misma. Ya no quieres a tu pareja, no eres mala persona por eso. Y parece que no quieres vivir en una pareja por inercia ni por conveniencia, así que la única opción que tienes es la ruptura.

¿Hablar con tu pareja? Por supuesto que debes hacerlo. La comunicación es importante en una relación incluso a la hora de poner punto y final porque es la única forma de reducir los daños. Así que siéntate con tu pareja, tal vez descubras que está en la misma situación que tú.

¿Necesitas ayuda para ser más resolutiva? El miedo al futuro, el miedo a que tu pareja te odie, el miedo al qué dirá vuestro entorno, esos miedos son los que te están paralizando y no te dejan tomar la decisión. Muchas veces se trata de una cuestión de autoestima o de inseguridad personal que puedes solucionar con la ayuda de un psicólogo.

Y el último empujón. ¿Merece la pena? Esta pregunta solo la puedes responder tú. Plantéate si merece la pena seguir en una relación donde ya no hay amor. No lo decimos en negativo, porque hay muchas parejas que son más compañeros de piso que otra cosa y parece que les funciona. ¿A ti te merece la pena vivir sin amor?