Carta de amor de un pretendiente: cómo pedir una cita

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cuántas veces no nos atrevemos a decir lo que sentimos por miedo al rechazo o porque no queremos que la otra persona se sienta decepcionada. Cuando nos enamoramos lo hacemos sin sentido y hasta sin conocimiento de causa, así que no pasa nada por seguir con esa locura de amor y plantarle a nuestro enamorado una declaración de amor en toda regla.

En la era de Internet, en lugar de Whatsapps subidos de tono o formales mails que encuentren en la bandeja de entrada al inicio de la jornada laboral, no estaría mal recuperar el gusto por lo antiguo y volver a los tiempos de los pretendientes. A aquellos tiempos en los que las citas se pedían a través de una carta de amor y en los que el cortejo duraba un tiempo.

En este mundo de prisas, de amores inciertos y citas a ciegas, queremos recuperar la figura del pretendiente en nosotras mismas. Y por eso hemos escrito una carta de amor a nuestro objeto de deseo para pedirle una cita tranquila y con tiempo para prepararla. Con tiempo para el amor.

Ejemplo de carta de amor como pretendiente

Hola, cielo:

Seguro que no te sorprende recibir esta carta, porque mis miradas, mis sonrisas y mis sonrojos ya te habrán advertido de mis intenciones. Me gustas, tengo que reconocerlo, aunque me resulta más fácil escribírtelo en estas líneas que decírtelo cara a cara. Así soy yo, escribiendo lo que no me atrevo a decir, pero asegurándome de el mensaje te llegue, sea como sea.

Y si no me atrevo a decírtelo a la cara, y si no me he atrevido a decírtelo hasta ahora es porque no estoy segura de tus sentimientos. Yo noto que una energía especial fluye entre los dos, pero tal vez para ti es solo una incipiente amistad y es el baile de mariposas en mi estómago el que me marea hasta confundirme. Por eso voy con cuidado y por eso no quiero que este mensaje de amor te aleje de mi.

La verdad es que te sueño cada noche y cada día también. Que ando consumida dándole vueltas a tu imagen, a tu sonrisa y al movimiento de tus manos. La verdad es que no dejo de pensar en ti ni un segundo. Y sé que hace poco tiempo que nos conocemos y que ni siquiera nos conocemos tanto como para saber si eres el hombre ideal. Mi corazón me dice que sí.

Pero esta carta tiene un propósito, no es solo una declaración de amor. Ahora que ya sabes cuánto me gustas, ahora que sabes que sueño contigo, que tu imagen revolotea continuamente en mi mente, ahora que lo sabes...quería decirte que me gustaría salir contigo y confirmar lo que me gustas. Ahora que ya lo sabes, quería pedirte una cita.

Te sigo soñando.