7 maneras terribles de que tu suegra se meta en tu vida

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La mala fama de las suegras llega avalada por la experiencia de generaciones de nueras torturadas emocionalmente por las madres de sus parejas. Atenta, porque las habilidades de tu suegra para hacerte infeliz son inagotables. Estas son algunas maneras terribles de que tu suegra se meta en tu vida y te la amargue.

Cómo se mete tu suegra en tu vida

A todas nos gustaría tener una suegra bonita para no tener que aguantar sus indirectas, sus inconveniencias o sus ataques. Pero no hay suegras bonitas para todas las nueras. Mantente alerta porque la madre de tu novio te puede complicar la vida aún más.

1 Boda. En caso de que no hayas descubierto aún qué tipo de suegra malvada tienes, lo descubrirás cuando estés organizando tu boda y termines sin saber muy bien cómo aceptando todos los caprichos de tu suegra.

2 Salud. Puedes ir rezando para que tu suegra nunca se ponga enferma, porque las suegras enfermas pueden hacer que pierdas los nervios, la cordura, las ganas y todo lo demás.

3 Llaves. Nunca dejes que tu suegra tenga llaves de tu casa porque las utilizará sin previo aviso. Así funcionan las suegras, aparecen una tarde sin avisar y la escena que se pueden encontrar en el sofá tal vez provoque una crisis familiar.

4 Mudanza. No sabrás lo entrometida que puede ser tu suegra hasta el día que os pone entre la espada y la pared para irse a vivir con vosotros. Cuidado porque las suegras rompeparejas están a la orden del día y más cuando vivís todos juntos.

5 Vacaciones. Esa señora que te recordamos es la madre de tu novio, no se encomienda a nadie para reservar las vacaciones en familia. Reservas hechas, obligación adquirida de pasar las vacaciones con tus suegros. Sobrevivirás.

6 Niños. Si tienes niños, seguramente necesitarás a tu suegra más de lo que quisieras. Piensa que tener suegra también tiene sus ventajas, recuérdalo cuando te chantajee emocionalmente porque tiene que ocuparse de sus nietos.

7 Redes sociales. Que no te toque una suegra moderna que decida abrirse un Facebook, porque sí, tienes que aceptarla aunque no quieras. Y atender sus Whatsapp y contestarla y aguantar sus impertinencias también en tu vida virtual.