Las 10 discusiones típicas de las parejas

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Ellos vivían felices en su relación de pareja hasta que empezaron las discusiones frecuentes. Discutir en pareja es un ejercicio muy saludable si sabes cómo discutir y por qué merece la pena discutir, un arte que la mayoría de las personas desconoce. Estas son las 10 discusiones típicas de las parejas. Así empiezan los problemas.

Por qué discuten las parejas

Aquel famoso desacuerdo de 'en tu casa o en la mía' de los primeros tiempos de enamoramiento ya hacía presagiar que la vida en pareja sería algo más que disfrutar levitando en una nube de amor. Las parejas discuten. Y la mayoría de ellas discuten por estos motivos.

1 Tareas domésticas. En el top ten de las discusiones de pareja se encuentra el reparto y el cumplimiento de las tareas domésticas. Actividades poco agradables para ambos en las que uno de los dos domina el arte del escapismo. Y no queremos señalar.

2 Dinero. Las parejas también discuten por dinero. Al margen de cómo hayan decidido gestionar sus recursos económicos, el conflicto se genera por las diferentes prioridades a la hora del ahorro o del gasto.

3 Familia política. Los problemas de pareja no son cosa de dos, sino que muchas discusiones se producen por personas ajenas a la relación. La suegra se sitúa como el generador de discusiones de pareja número 1. Pero también tenemos hermanos, cuñados, primos y demás familia.

4 Amigos. La relación entre amigos y pareja puede ser inclusiva o excluyente dependiendo del tipo de amigos que tenga tu novio o del tipo de amigos que tengas tú. Las incompatibilidades de las parejas también se refieren a las amistades.

5 Defectos. Una vez que se cae la venda de los ojos por obra y gracia de la convivencia, la pareja se encuentra de golpe y porrazo con los defectos del otro. Defectos tolerables, defectos para pensárselo y defectos absolutamente intolerables, de todo hay.

6 Sexo. Arriba o abajo no es precisamente el dilema sexual de las parejas. Resulta que la libido no se presenta a la misma hora ni en la misma intensidad en ambos miembros de la pareja. Y uno quiere sexo, pero el otro no. Ahora no, otro día.

7 Domingos. No podemos luchar contra la mala prensa que tienen los domingos. Para unos día de resaca infernal, para otros infierno directamente por pasarlos en casa de los suegros y para otros más, problema de pareja inminente para elegir la película, quién hace las palomitas y quién trae los refrescos hasta el sofá.

8 Razón. Son muchas las parejas que discuten por el único motivo de quedarse con la razón. Cualquier conversación en la que no hay acuerdo puede derivar en una bronca monumental hasta que la persona más necesitada de llevar la razón consigue quedársela hasta la próxima discusión.

9 Hijos. Si la pareja tiene hijos, las discusiones pueden empezar antes incluso de que nazcan los bebés. Desde elegir el nombre hasta buscar universidad, hay infinitas combinaciones de desacuerdos entre las parejas.

10 Vacaciones. Parece ser que la cantidad de discusiones es proporcional a la cantidad de opciones vacacionales. Playa o montaña, viaje al extranjero o promoción patria, con amigos o en pareja, una semana o quince días, descanso o aventura. Cuidado a la vuelta porque las vacaciones abren muchas brechas en la relación.