7 formas de dormir con tu pareja y su interpretación

Laura Sánchez

Cómo duermes con tu pareja

Es inevitable pasar por diferentes fases en la relación de pareja y las cosas no siempre funcionan como la seda entre dos personas que se quieren. El estado de la pareja se puede detectar en muchos comportamientos, pero también en el sueño. Estamos analizando las diferentes formas de dormir con tu pareja y lo que significan en tu relación.

Cómo duermes con tu pareja

Dormir juntos. La máxima aspiración de los enamorados se convierte pronto en una rutina y, en algunos casos, en una verdadera molestia. Nos centramos en las formas de dormir con la pareja porque son muy reveladoras.

1 Cucharita. En la postura de cucharita uno abraza al otro, que está de espaldas. Supone un abrazo protector y cuerpos unidos por completo, lo que sugiere una gran compenetración en la pareja, pero también un peligro de dependencia por tener roles tan diferenciados incluso a la hora de dormir.

2 De espaldas sin tocarse. Una pareja que duerme en la misma cama de espaldas uno del otro y sin tocarse es una pareja con problemas. Esta postura puede ser provocada por un enfado puntual o porque la relación está rota definitivamente.

3 De espaldas tocándose. Pero también hay parejas felices que duermen de espaldas. Sin embargo, hay contacto entre sus cuerpos, generalmente con los pies enlazados, lo que indica una relación saludable donde cada uno tiene su lugar pero buscan puntos de encuentro.

4 De frente sin tocarse. Hay parejas que duermen cara a cara pero no hay contacto entre sus cuerpos. Indica que se miran el uno al otro, pendientes de lo que puedan necesitar, pero sin celos, sin agobios, sin control y sin presiones.

5 Abrazados. Cuando una persona duerme apoyada en el hombro de la otra mientras es rodeada con los brazos, estamos ante una relación de apoyo incondicional y cariño inmenso. Una pareja cómplice, de esas parejas con química que son tan envidiadas.

6 Invasión del espacio. Una persona ocupa casi toda la cama, se duerme cómoda y expandida mientras a la otra persona le queda un espacio reducido. Problemas de autoestima, manipulación en pareja o indicios de una relación tóxica se observan en esta postura invasiva.

7 Entrelazados. Dos cuerpos duermen entrelazados como si fueran uno solo. Esta postura no es de las que se mantiene en el tiempo, es más bien propia de los inicios de la relación cuando el enamoramiento y la pasión no permiten que los cuerpos se separen ni un solo momento.