Los selfies y otras cosas terribles de las parejas pesadas

Laura Sánchez

Los selfies de las parejas pesadas

Es cierto que nunca llueve a gusto de todos y esto es aplicable también a las relaciones de pareja. De esas parejas ariscas que ni se miran y apenas se rozan nos vamos al otro extremo, al de las parejas empalagosas. Hablamos de los selfies y otras cosas terribles de las parejas pesadas. Un poco de discreción, por favor.

Por qué las parejas pesadas se hacen tantos selfies

No es que exista un manual de comportamiento en pareja y es cierto que cada uno lleva su vida como quiere y como puede. Nosotras también lo hacemos, por eso, porque queremos y porque podemos, vamos a expresar nuestras más profundas sospechas sobre esas parejas empalagosas, memas o pesadas que no pueden vivir sin mostrar y demostrar su amor.

Nos referimos a la típica pareja que tiene por escaparate de su amor las redes sociales, con especial preferencia a Facebook e Instagram como lugares donde publicar su amor. O publicitar su amor a base de selfies y fotografías supuestamente espontáneas y naturales con las que se declaran públicamente su amor eterno, su amor verdadero y su absoluta y plena felicidad.

¿Es esta queja fruto de la envidia o del resentimiento? Pudiera ser pero no lo es. La queja proviene de la excesiva cantidad de selfies que publican esta parejas pesadas en las redes sociales. Uno y otro y otro sin piedad por el descanso o el trabajo de quienes estamos al otro lado de la pantalla. ¿Es nuestra vida más miserable porque no publicamos un selfie diario con nuestro amor?

Las parejas pesadas en las redes sociales

Hay que reconocer que hay parejas pesadas pululando por las redes sociales. Selfies, declaraciones de amor, canciones de amor dedicadas y comentarios de te quiero y de yo te quiero más. No tienen piedad ni consideración por todas aquellas personas que están sufriendo un desamor, un desengaño o un inmenso drama y se regodean en su buenrollismo de un modo exhibicionista que causa pavor y agotamiento a partes iguales.

Pero también hay que reconocer que cada uno en su casa o en su red social hace lo que le viene en gana. Y si quieren subir 3 selfies diarios comiéndose a besos, por la mañana en la cama, por la tarde en la playa y por la noche en la terraza, pues en su derecho están. El mismo derecho que tenemos los usuarios a presionar el botoncito de 'dejar de seguir' si estamos dispuestos a perdernos algún capítulo de semejante historia de amor retransmitida segundo a segundo. Imposible.