Lentillas: cómo ponerse o quitarse la lentes de contacto

Consejos para mantener en buen estado las lentes de contacto

Lidia Nieto

ponerse y quitarse las lentillas

Llevar lentillas o lentes de contacto tiene sus ventajas frente a las gafas. Por ejemplo, no se te empañan si entras en un bar o en el metro, tampoco tienes problemas de dejarlas olvidadas encima de la mesa de un restaurante porque siempre te acompañan, ni tienes que estar alternando las gafas de ver con las gafas de sol. Aún así, hay gente a la que todavía le da cosa utilizar lentillas porque les da miedo ponérselas y quitárselas.

Desde Diario Femenino hemos hecho una guía para que todo sea coser y cantar. 

Lo que debes hacer antes de ponerte las lentillas 

 cómo ponerse y quitarse las lentillas

+ Es necesario extremar al máximo la higiene. Lávate las manos con jabón y enjuagatelas bien. Ten mucho cuidado cuando te las seques en una toalla para que no queden pelillos en las mismas. 

+ Cuida y limpia también tu estuche para que no se ensucie y provoque daños a la lente de contacto. Cambia el líquido a diario y, el estuche, cada dos meses. 

+ ¿Cómo tienes las uñas: cortas o más bien largas? Si tu respuesta es largas, ojo, porque la lentilla se puede romper o, incluso, al ponértelas puedes arañar sin querer tu córnea.

+ Nunca te las pongas recién levantado, es mejor esperar a que el ojo se acostumbre a la luz. Ni tampoco abusar o, incluso, prescindir de ellas los días en los que hayas dormido poco. ¡Tus ojos necesitan descansar!

+ Muy importante: las lentillas tienen fecha de caducidad y hay respetarla, sobre todo, nunca hacer uso de ellas si se ha sobrepasado el día marcado. Puede provocar infecciones y consecuencias graves.  

+ ¿Qué haces cuando te quieres quitar las lentillas o quieres lavarlas pero no tienes ni líquido ni tu estuche a mano? Seguramente no serás el primero ni el último en depositarlas en un vaso de agua o meterlas en la boca para evitar que se sequen. ¡Error! Estás nutriéndolas de bacterias. 

+ Para que no se contaminen y que tu ojo pueda verse afectado, póntelas siempre antes de maquillarte. No lo dejes para el último momento porque, sin querer, un poco de rímel o de polvo puede tocar la lentilla e infectarla. 

Paso a paso para ponerse y quitarse las lentillas

lentillas cómo ponérselas

+ Antes de comenzar este proceso, elige un lugar adecuado. ¿Sabes cuál es el más recomendado? El baño, por supuesto. 

+ Asegúrate de que colocas el tapón del lavabo. Ya sabes, por evitar que, por un descuidado, la lentilla se cuele por ese orificio. 

+ Ten a mano tu solución salina para lavar la lentilla antes de colocártela en el ojo. 

+ Coloca la lentilla mirando hacia arriba en la yema de tus dedos (índice o corazón). Si dudas si la lentilla está en la posición adecuada, aquí va un truco: la correcta parece un cuenco y, la incorrecta, un plato. 

+ Sujeta el párpado superior. Este paso es muy importante para que tu ojo se abra bien y no tengas problemas en situar la lentilla en su lugar. Con otro dedo, tira del párpado inferior. 

+ Ponte la lentilla sobre la córnea. ¿No notas que se pega sola? Abre y cierra un poco el ojo y... ¡ya lo tienes! 

+ Si notas que te molesta, puede ser porque esté sucia, deshidratada o porque te la has puesto al revés. Frótate un poco el ojo, parpadea y, si ninguno de estos pasos funciona, quitatela con los dedos con un simple gesto de pinza. 

Divertidas situaciones que les ocurre a la personas que llevan lentillas

situaciones divertidas con las lentillas

E igual que hay gente a la que le da respeto usar lentillas, muchos de los llevan lentes de contacto no terminan de decantarse por la idea de la operación. Para ponerle un poco de humor, hemos recopilado algunas de la situaciones -algunas surrealistas- que viven las personas con lentes de contacto. 

1 No saben si echarse la siesta en casa ajena o de camino en el metro o el autobús porque llevan lentillas.

2 Se han acostado alguna vez con las lentes de contacto puestas y se han despertado a media noche acordándose y temiendo lo peor. Tranquilos, no pasa nada, lo único que puede pasar es que el ojo esté muy reseco y tengas que esperar un poco.

3 Se han frotado los ojos y, sin querer, se les ha salido una lentilla, estando el resto del día con una sola. ¡Glups! 

4 Se han puesto las gafas porque ni habían caído que llevaban puestas las lentillas. 

5 Su dioptrías son distintas en el ojo derecho y en el izquierdo y, aunque la caja de lentillas está señalizada con las letras D e I, ¡las ha intercambiado más de una vez!

6 Y no podemos olvidarnos de otra situación que todo el mundo que lleva lentillas ha vivido: ponérselas al revés. Enseguida te das cuenta, porque notas como un picor y un roce en el ojo.