Remedios caseros para bajar el azúcar

Marta Valle

Remedios caseros para bajar el azúcar

Cada año se diagnostican millones de nuevos casos de diabetes en el mundo. Se trata de una patología que dispone cierta complejidad en su tratamiento, ya que para que éste opere correctamente se necesita de cierta voluntad en las pacientes de cara a restringir ciertas pautas alimenticias perjudiciales a tales efectos. De hecho, los altos niveles de azúcar en la sangre pueden llegar a suponer un enorme riesgo tanto para nuestra salud como para nuestra vida, por ello nuestra primera opción será consultar con el médico de cabecera. Los consejos que nos proporcione los podremos complementar con una serie de remedios caseros efectivos para bajar el azúcar.

Bajar el azúcar en sangre mediante el uso de remedios caseros

La canela resulta un remedio casero especialmente efectivo en la lucha contra la diabetes ya que ayuda a nuestro organismo a responder ante la insulina. Una de las mejores recetas al respecto consiste en mezclar media cucharada de canela con dos cucharadas de mantequilla de cacahuete y extenderla sobre una manzana cortada en rodajas. Otra opción más directa para bajar el nivel de azúcar en la sangre reside en la ingesta de un suplemento basado en extracto de canela. Por tu parte, los alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 pueden potenciar la sensibilidad de nuestro cuerpo a la insulina ayudando, además, a controlar los niveles de glucosa en el riego sanguíneo.

Tanto el vino blanco como el vino tinto son dos bebidas alcohólicas que contienen polifenoles, sustancia que puede ayudarnos a prevenir el desarrollo de una diabetes ya que es capaz de regular tanto los niveles de azúcar en la sangre como el propio metabolismo de la grasa. Sin embargo, antes de incorporar esta solución casera a nuestra dieta, habremos de consultar con nuestro médico o con un nutricionista profesional que nos aconseje la mejor forma de hacerlo.

Otro remedio casero indispensable para bajar los niveles de azúcar en la sangre reside en una revisión estricta de nuestra rutina alimentaria. En ella deberemos incluir alimentos como vegetales y frutas con un alto contenido en fibra y evitar productos que puedan desestabilizar nuestro organismo, como el café, la sal, el chocolate, las grasas o los azúcares refinados.