Remedios caseros para ponerse morena

Marta Valle

Empiezan a llegar las temperaturas altas y, obviamente, a la par que nos quitamos ropas de abrigo, nuestra piel vuelve a quedar totalmente expuesta. Por esta razón deseamos lucir un bonito bronceado, cuestión por la que las playas y las piscinas comienzan a llenarse de mujeres. Es posible, además, que nos preocupe el hecho de que un color dérmico excesivamente blanco nos siente mal o puede que lo combinemos peor con nuestras nuevas adquisiciones en ropa veraniega. Dado el caso, existen alternativas en forma de remedios caseros que pueden acelerar el bronceado, siempre y cuando tengamos mucha precaución en el tipo de productos que usamos puesto que una irresponsabilidad manifiesta al respecto puede procurarnos quemaduras y otro tipo de anomalías posteriores.

Acelerar el proceso de bronceado mediante remedios caseros

Uno de los remedios caseros por antonomasia a la hora de potenciar y acelerar el proceso de bronceado reside en un mayor cuidado de nuestra alimentación. Por un lado, resulta conveniente ingerir muchos vegetales de color verde oscuro, amarillo, rojo y naranja -espinacas, zanahorias o pimientos- ya que poseen un alto contenido en betacatorenos, sustancias que ayudan a estimular la melanina. Por otro lado, también es muy recomendable consumir otros alimentos como las manzanas, los tomates, el ajo o el melón ya que contienen flavonoides, conocidos por su contribución a una mejor fijación del bronceado.

Podemos preparar una suerte de bronceador casero para aplicarlo una vez nos pongamos a tomar el sol. Este remedio casero se elabora mediante la mezcla de 2 cucharadas de germen de trigo o aceite de oliva, medio vaso de zumo de zanahoria y dos cucharadas de zumo de limón. Una vez dispuestos los ingredientes, hemos de introducirlos en un frasco de vidrio oscuro y agitarlos hasta conseguir la textura deseada. Siempre hay que tener en cuenta que al ser casero no dispone de protector solar, por lo que habremos de escoger siempre las horas en las que sol tenga una menor presencia.

Una vez que hayamos conseguido un tono de piel que nos favorezca, podremos recurrir a un remedio casero para mantener el bronceado durante más tiempo. Para conseguir este objetivo tan solo hemos de preparar una mezcla con aceite de coco y manteca de cacao que se aplica directamente sobre la piel.