La influencia de la familia en tu autoestima actual

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La autoestima es la valoración que hacemos de nosotras mismas en cuestión de imagen, de carácter, de valía, etc. Y esa valoración la vamos haciendo desde la infancia. Los problemas de autoestima pueden ser producto de una sucesión de acontecimientos desafortunados, pero la verdad es que las armas para luchar contra la baja autoestima deberían estar dentro de nosotras. Y esas armas, esos recursos, deberían ser un legado familiar para la autoestima.

La influencia negativa de la familia en la autoestima

Lamentablemente, no todas las personas crecen en un ambiente familiar con un refuerzo positivo de su persona o de su personalidad. Muchas personas crecen escuchando mensajes negativos sobre ellas, que son inútiles, que son tontas, que son feas, que no valen para nada o que son débiles.

El resultado de esta valoración negativa por parte de la familia es una persona adulta insegura, culpable y con una autoestima baja. De ahí a tener problemas para relacionarse con los demás o incluso de establecer relaciones sentimentales tóxicas que perpetúen ese refuerzo negativo no va más que un paso en falso.

La influencia positiva de la familia en la autoestima

Por el contrario, otros padres, otras familias se han preocupado de preparar emocionalmente a sus hijos para la vida. Porque sabían bien que una persona preparada no es solo una persona con estudios, sino una persona segura de sí misma, sin miedos, con confianza y con valoraciones positivas sobre sus cualidades para que en los malos momento no olvide esa visión positiva.

Un niño que crea su personalidad basándose en un refuerzo positivo por parte de su familia, es un adulto seguro de sí mismo, responsable, decido y con la fuerza suficiente para hacer frente a los problemas. Es por eso que la familia es el primer motor que impulsa el desarrollo de la autoestima.

Qué hacer con la influencia de la familia en nuestra autoestima actual

Malos momentos tienen todas las personas en esta vida. La forma en la que se enfrenten a estos problemas va a estar determinada por el grado de autoestima que tengan y, lógicamente, una persona cuya autoestima ha sido reforzada desde la infancia, va a lograr mejores resultados que otra persona cuya autoestima ha sido pisoteada por su propia familia.

Esto no quiere decir que no se pueda superar esa influencia negativa de la familia en la autoestima y convertirnos en personas seguras, decididas e independientes. Pero ciertamente, nos va a costar más. De la misma forma que no llevamos adelante todo el aprendizaje de la infancia, sino que vamos transformando los valores y las enseñanzas a lo largo de nuestra vida, de esta misma manera debemos aprender a desarrollar nuestra autoestima al margen de la familia.